El psiquiatra del Hospital Bonaparte y especialista en problemáticas de adicciones aseguró que existe una gran desinformación en torno al consumo de drogas sintéticas y advirtió que gran parte de la sustancia que se comercializa como «tusi» en Argentina no corresponde al compuesto original, sino a mezclas de otras drogas. Además, remarcó que la ilegalidad de estas sustancias impide conocer con certeza qué consumen las personas y aumenta los riesgos para la salud.
Tras la difusión del caso Facundo Moyano y Candela Arizaga, en Mañana Sylvestre consultamos al médico psiquiatra Juan Castaño, quiem consideró que el tratamiento que los medios hacen de la problemática del consumo de drogas suele estar atravesado por información errónea. «Más allá de la naturalización, a veces se habla mucho y se informa poco. Hay mucha información distorsionada que termina llegando y eso resulta contraproducente en relación con el consumo de sustancias», sostuvo.
Consultado sobre el denominado «tusi», explicó que originalmente se trata de «un psicodélico sintético que se vende como un polvo rosado y se consume por vía inhalatoria». Sin embargo, aclaró que la situación en Argentina es diferente.
«Lo que se dice, al menos, es que en Argentina no hay tusi propiamente dicho, sino una mezcla de sustancias coloreada de rosa para simular esa sustancia que está en auge en otros países», afirmó.
Según indicó, lo que habitualmente se comercializa bajo ese nombre «es más que nada una mezcla de MDMA, lo que conocemos como éxtasis, y ketamina con otras sustancias».
«Las personas no saben qué están consumiendo»
El especialista explicó que uno de los principales problemas es la imposibilidad de verificar el contenido de las drogas ilegales.
«Como las sustancias son ilegales, no se testean. Entonces es muy fácil vender algo como una cosa cuando en realidad es otra», señaló.
En ese sentido, remarcó que muchas personas creen consumir una sustancia determinada cuando en realidad están ingiriendo una mezcla de componentes desconocidos.
«Muchos de los que consumen esa sustancia rosa que se vende como tusi no están consumiendo realmente tusi; en realidad es otra cosa», enfatizó.
Los efectos y los riesgos
Respecto de los efectos, Castaño explicó que las sustancias comercializadas como «tusi» pueden generar «un efecto euforizante» y también «efectos alucinógenos», aunque insistió en que la composición puede variar considerablemente.
Al ser consultado por episodios de desorientación o pérdida de contacto con la realidad, señaló que un consumo prolongado puede desencadenar cuadros psiquiátricos severos.
«Si alguien está tres días consumiendo una sustancia, ya sea tusi o cocaína, puede dar ese tipo de cuadros por el consumo sostenido», indicó.
No obstante, aclaró que no siempre esos episodios se explican únicamente por la droga.
«Muchas veces los familiares atribuyen a la sustancia efectos que no son exclusivamente de la sustancia. La droga puede desencadenar problemáticas que ya estaban de antemano», explicó.
Reducción de riesgos
Finalmente, el psiquiatra destacó la existencia de organizaciones que trabajan en estrategias de reducción de daños para personas consumidoras.
«Hay agrupaciones que brindan información sobre las sustancias e incluso realizan pequeños testeos. La idea no es fomentar el consumo, sino que, si alguien va a consumir, lo haga con la mayor información posible para reducir los riesgos», concluyó.






