El exministro de Agricultura sostuvo que el deterioro de los ingresos está modificando la dieta de los argentinos y anticipó que el consumo de carne vacuna continuará en descenso durante los próximos meses. También cuestionó la falta de planificación y reclamó una renovación del liderazgo político del peronismo.
En diálogo con Pablo Ladaga en Mañana Sylvestre, el titular de la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca Julián Domínguez advirtió que el consumo de carne en la Argentina se encuentra en niveles históricamente bajos y aseguró que la tendencia continuará durante los próximos meses como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo de la población.
En Radio 10, Domínguez señaló que el deterioro de los ingresos no sólo está afectando la compra de carne vacuna, sino que también está provocando un cambio más amplio en los hábitos alimentarios.
“La pérdida del poder adquisitivo ha impactado de manera fenomenal el cambio de hábito del consumo de los argentinos. Estamos en el consumo más bajo y va a seguir cayendo los próximos meses. La caída del consumo de carne aún va a ser mayor”, sostuvo.
El dirigente peronista explicó que el fenómeno puede observarse incluso con mayor intensidad en los comercios de proximidad. “Cuando uno le pregunta a la carnicería de Chacabuco, en los supermercados chicos, refleja una caída superior a los datos que reflejan las estadísticas oficiales”, afirmó.
Más pollo, y una dieta de menor calidad
Domínguez destacó además el crecimiento del consumo de pollo como una señal del cambio en los hábitos alimentarios de los argentinos.
“Por primera vez creció el consumo de pollos en la Argentina. Esto muestra centralmente la pérdida de poder adquisitivo de los argentinos y un cambio en la dieta”, explicó.
Pero, según el exministro, el problema excede a la carne vacuna. “No solamente cayó el consumo de carne, cayó el consumo de fruta, de verdura, cayó el consumo de una dieta de calidad que los argentinos teníamos”, remarcó.
En ese sentido, alertó sobre el deterioro de la alimentación y la reducción del acceso a proteínas. “Lo que está en crisis en este momento es la capacidad de compra del pueblo argentino”, afirmó.
Y agregó: “Una cosa es la opción de un cambio de dieta por otras carnes, pero otra cosa es la limitación del ingreso de proteína, entre ellos la carne”.
Para Domínguez, el deterioro de los ingresos está llevando a una alimentación cada vez menos equilibrada. “La dieta de los argentinos cada día se deteriora más, cada día hay más hidratos de carbono y mucha gente que tiene una comida al día”, advirtió.
El futuro precio de la carne
Consultado sobre la posible evolución del precio de la carne vacuna, Domínguez sostuvo que no resulta sencillo proyectar el comportamiento de un commodity, pero consideró que existen factores internacionales que sostendrán su valor.
“A diferencia de otros commodities, la carne vacuna sigue siendo un producto de demanda premium a nivel global”, explicó.
En ese marco, mencionó la apertura del mercado estadounidense y la definición de las cuotas de exportación hacia la Unión Europea como oportunidades para la producción argentina.
El exministro también destacó algunos indicadores positivos del sector ganadero. “Está aumentando el peso de la faena. Argentina tenía una faena muy baja. Estábamos faenando (animales de) 220 o 230 kilos. La faena de la Argentina está yendo a mayor peso y eso es bueno para el país”, señaló.
Sin embargo, consideró que todavía existe margen para mejorar la productividad ganadera y planteó la necesidad de avanzar con un programa de destete que permita elevar los indicadores del sector.
De todos modos, fue contundente al diferenciar el precio internacional de la capacidad de consumo doméstica: “El precio de la carne, yo creo que internacionalmente no va a bajar. Lo que hay que aumentar es la capacidad de compra de los argentinos”.
El reclamo de Domínguez al peronismo
Durante la entrevista, Domínguez también fue consultado sobre el futuro del peronismo y la posibilidad de construir una propuesta política capaz de enfrentar al actual gobierno.
El exministro prefirió hablar de sus deseos antes que de un diagnóstico: “Yo deseo que nuestra dirigencia tenga la amplitud mental, espiritual y moral de entender que necesitamos recrear un frente nacional que privilegie los valores de la Argentina”.
En esa línea, reclamó que la oposición pueda construir un acuerdo nacional que tenga como prioridad la situación económica y social de la población.
“Tenemos que pensar en lo mal que está pasando el pueblo y en la necesidad de construir un acuerdo nacional para cambiar las cosas”, sostuvo.
Domínguez también cuestionó el nivel de desorganización del peronismo y pidió que sus dirigentes estén a la altura del momento político.
“Esperemos que nuestros dirigentes que tienen la tarea de seguir en este momento estén a la altura de lo que la Argentina nos demanda”, expresó.
Para el exministro, la etapa que atraviesa el país requiere un tipo diferente de liderazgo político. “Tiene que ser ético, tiene que ser moral, tiene que ser intelectual, tiene que tener la apertura de sumar a todos los sectores en defensa de los valores comunes de un proyecto de país”, afirmó.
Finalmente, advirtió que el mal desempeño del Gobierno no garantiza por sí solo un regreso del peronismo al poder.
“No alcanza aunque la situación esté mal ni nada te asegura que vaya a haber un presidente peronista si no hay un camino previo validado por el conjunto de la sociedad”, señaló.
Y concluyó con un llamado a recuperar una propuesta basada en la producción y el trabajo: “El único camino posible es construir una unidad de propósito para sacar la Argentina adelante por el camino del trabajo, de la producción y de la defensa de lo nuestro”.








