El exsecretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, lanzó fuertes críticas al acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuestionó la visita de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, y alertó sobre un proceso de «desmantelamiento» del Estado argentino. En diálogo con Mañana Sylvestre, por Radio 10, sostuvo que el país atraviesa una situación similar a la que desembocó en la crisis de 2001 y reclamó la conformación de un «Frente Nacional» para frenar las políticas del presidente Javier Milei.
En Mañana Sylvestre, el ex viceministro de Economía en tiempos de Cristina Kirchner, Roberto Feletti, calificó como una muestra de subordinación la presencia de la titular del FMI en la Casa Rosada.
«Es una escena colonial. Georgieva viene como una alta comisionada de las potencias a supervisar a la Argentina. Se sienta en el gabinete y habla en inglés. No puede haber un nivel de subordinación tan grande de una funcionaria extranjera dando indicaciones al Gobierno», afirmó.
Según el economista, la asistencia financiera del organismo internacional sólo profundiza un modelo orientado a la especulación financiera.
«Tenemos un préstamo de 60.000 millones de dólares que no se sabe dónde fue a parar. Lo único que hace es beneficiar a la renta financiera, mientras nunca se acumulan dólares en las reservas del Banco Central», cuestionó.
Además, señaló que los desembolsos del FMI tienen una única exigencia: «Lo único que se pide es recortar jubilaciones, programas sociales, educación y universidades. Eso es toda la política económica».
Críticas a Milei por su viaje a Brasil
Feletti también se refirió al viaje del presidente Javier Milei a Brasil y sostuvo que la actitud del mandatario ameritaría un juicio político.
«Un presidente de la Nación no puede ir a insultar a nuestro principal socio comercial, intervenir abiertamente en una campaña electoral y no medir las consecuencias que eso tiene para el país», sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el comportamiento presidencial afecta la política exterior argentina.
«Brasil tiene políticas de Estado. Este comportamiento no perjudica sólo a Milei, perjudica a la Argentina institucional», advirtió.
«Hay una enorme debilidad para poner un límite»
Durante la entrevista, el exfuncionario sostuvo que el mayor problema actual es la falta de una construcción política capaz de enfrentar el rumbo económico del Gobierno.
«Estamos frente a un proceso de saqueo de la Argentina perpetrado a través del Fondo Monetario Internacional», afirmó.
Para respaldar su planteo, recordó la salida de la crisis de 2001.
«En aquel momento hubo un gobierno de unidad, con Eduardo Duhalde, la Iglesia, los sindicatos, y el emergente fue Néstor Kirchner. No puede ser que ahora no se pueda vertebrar una respuesta similar», sostuvo.
Comparación con la crisis de 2001
Feletti aseguró que el escenario económico actual presenta rasgos semejantes a los que desembocaron en el colapso de la convertibilidad.
«El 2001 fue hambre. Fueron tres años de recesión, caída de la actividad y desempleo. Hoy estamos en una situación parecida. Se ha asumido con naturalidad que hay gente que hace una sola comida al día», alertó.
A su entender, la dirigencia política no está reaccionando frente a la gravedad del contexto.
«Cada dirigente está con su librito, con su ego, mirándose el ombligo y no pensando en los peligros que acechan a la Argentina», afirmó.
«El Gobierno está entrampado»
Sobre la marcha de la economía, Feletti sostuvo que el Ejecutivo enfrenta un dilema sin salida entre subir las tasas de interés o devaluar.
«Si sube mucho la tasa de interés aumenta la morosidad, que ya alcanza a siete millones de personas. Si devalúa, se rompe esta precaria contención de la inflación. El Gobierno está entrampado», explicó.
También cuestionó que, pese al ingreso de divisas, las reservas internacionales no logren consolidarse.
«La oferta de divisas fue enorme, pero los dólares acumulados en el Banco Central fueron muy pocos. La relación entre reservas y vencimientos de deuda sigue sin cerrar», indicó.
En esa línea, relativizó el optimismo oficial sobre la estabilidad financiera.
«La llegada del Fondo sólo busca darle tranquilidad al círculo rojo y garantizar la continuidad del ajuste. Pero no se puede sostener al mismo tiempo una renta financiera en dólares del 25%, pagar la deuda y asegurar los dólares para reactivar la economía. Es una manta corta», concluyó.






