El religioso y titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social advirtió sobre las dificultades que atraviesan distintos sectores de la sociedad, la necesidad de generar empleo y la importancia de ampliar la participación ciudadana. En diálogo con Gustavo Sylvestre por Radio 10, también destacó la centralidad de la justicia social en el mensaje del papa León XIV.
El obispo de La Rioja y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Dante Braida, describió una Argentina atravesada por necesidades económicas y sociales, con sectores que enfrentan dificultades para salir adelante y una población que, pese a las adversidades, conserva la esperanza. En una entrevista con Gustavo Sylvestre por Radio 10, planteó la necesidad de fortalecer la participación ciudadana, generar oportunidades laborales y avanzar hacia un modelo de desarrollo que incluya a todos los habitantes.
“León XIV va a encontrarse con un pueblo que no pierde la esperanza de salir adelante. Es una Argentina que padece las necesidades, que busca el camino”, resumió Braida al analizar la situación del país y los desafíos que enfrenta la sociedad.
Las necesidades sociales y la falta de oportunidades
Durante la entrevista, el titular de la Pastoral Social señaló que la realidad cotidiana está marcada por las dificultades que atraviesan numerosas familias para satisfacer sus necesidades básicas, particularmente en materia de alimentación.
“Se observan las necesidades, la búsqueda de ayuda, las soluciones para problemas cotidianos, como la alimentación”, sostuvo al referirse a las demandas que llegan a las organizaciones sociales.
Braida reconoció, al mismo tiempo, el trabajo solidario que desarrollan distintas instituciones para acompañar a quienes más necesitan. Sin embargo, advirtió que la asistencia, aunque indispensable, no alcanza por sí sola para resolver los problemas estructurales.
“Es valorable, muchas organizaciones que trabajan de un modo solidario para asistir a quienes necesitan, pero sabemos que eso es un primer paso”, afirmó.
En ese sentido, destacó que la salida de la crisis requiere políticas orientadas a promover el trabajo y a garantizar que las personas puedan convertirse en protagonistas del crecimiento económico y social.
“El desarrollo requiere la promoción, requiere el trabajo, requiere que uno sea la parte activa del crecimiento de la sociedad”, remarcó.
Participación ciudadana y lucha contra las adicciones
El obispo riojano también puso el foco en la necesidad de ampliar la participación de los distintos sectores de la sociedad. Para Braida, la búsqueda de soluciones no puede quedar limitada a la asistencia inmediata, sino que debe involucrar a la ciudadanía, los trabajadores y las organizaciones comunitarias.
Entre los desafíos que mencionó se encuentran la identificación de oportunidades laborales, la promoción del desarrollo y el abordaje de problemáticas sociales como las adicciones.
En esa línea, planteó la importancia de generar condiciones que permitan a todos los habitantes encontrar alternativas para mejorar su calidad de vida y construir un futuro con mayores oportunidades.
Su diagnóstico combinó el reconocimiento de las dificultades actuales con un llamado a sostener la esperanza y reforzar los mecanismos de integración social.
La justicia social, en el centro del mensaje de León XIV
Consultado sobre el concepto de justicia social y su presencia en el pensamiento de la Iglesia, Braida destacó la continuidad de una perspectiva que pone a la persona en el centro de las decisiones políticas, económicas y sociales.
Al referirse al legado de Francisco y al mensaje de León XIV, el presidente de la Pastoral Social sostuvo que la cuestión central es garantizar que las oportunidades de desarrollo alcancen al conjunto de la población.
“La justicia social […] tiene oportunidades para todos”, señaló durante la conversación con Sylvestre.
El planteo apunta a que el crecimiento no se mida únicamente en términos económicos, sino también por su capacidad de mejorar las condiciones de vida y ampliar las posibilidades de desarrollo de las personas.
En ese marco, Braida subrayó la responsabilidad de los distintos actores sociales en la construcción de una sociedad más inclusiva, en la que el trabajo y la dignidad humana ocupen un lugar prioritario.








