El obispo de Luján expresó su emoción por la confirmación de la visita del papa León XIV al santuario y destacó el significado espiritual que tiene la virgen para los argentinos. Además, detalló que se prepara un amplio operativo de organización para recibir a los peregrinos, con una vigilia, la participación de artistas y 2.500 ministros de la Eucaristía.
A pocos días de la llegada del pontífice León XIV a la Argentina, y tras la confirmación que realizó El Vaticano sobre el periplo papal, en Mañana Sylvestre opinó el obispo de Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, quien manifestó su emoción por la visita que la máxima autoridad de la iglesia católica hará al santuario de la Virgen de Luján. A la vez destacó el profundo vínculo que une a la patrona de la Argentina con el pueblo.
En diálogo con Gustavo Sylvestre, sostuvo que se trata de un acontecimiento de enorme trascendencia espiritual y anticipó una convocatoria multitudinaria.
“A mí me asombra lo que significa Luján para el pueblo argentino”, afirmó Scheinig, al referirse a la confirmación de la presencia del Sumo Pontífice en la ciudad bonaerense.
El obispo explicó que la devoción por la Virgen trasciende las palabras y constituye un fenómeno particular de la identidad nacional. En ese sentido, recordó que en 2030 se cumplirán 400 años del milagro que dio origen a la veneración de la imagen en Luján.
“El pueblo argentino tiene algo especial, que es difícil de explicar”, expresó. Y agregó: “Que el Papa esté ahí es muy fuerte. A mí me conmueve, pero sé que mucha gente también está muy conmovida”.
Una convocatoria multitudinaria
Scheinig anticipó que la visita del Papa podría reunir a una cantidad extraordinaria de fieles y remarcó que la Iglesia trabaja junto con las autoridades nacionales, provinciales y municipales para garantizar que los peregrinos puedan participar de las actividades en condiciones adecuadas.
El obispo recordó la magnitud de la última peregrinación a Luján y las dificultades que se presentaron para ingresar y salir de la ciudad, especialmente por las limitaciones de los accesos y las autopistas.
“Estamos preparando Luján para que la gente se sienta bien recibida y también se vaya con el mayor orden posible”, señaló.
En ese marco, agradeció la colaboración de los distintos niveles del Estado y destacó el compromiso de quienes trabajan en la organización.
“La Iglesia no podría hacer esto sin la asistencia del Gobierno nacional, provincial y municipal. Nosotros no podríamos hacerlo solos”, afirmó.
Scheinig sostuvo que se trata de un acontecimiento que requiere una preparación especial y aseguró que los equipos involucrados trabajan con responsabilidad para recibir a los miles de fieles que se esperan.
“Siéntanse todos muy bienvenidos. Yo creo que va a estar muy a la altura de las circunstancias”, expresó.
La posibilidad de que León XIV llegue caminando al santuario
Uno de los momentos más significativos de la visita podría ser el recorrido del Papa hasta la Basílica de Luján. Scheinig contó que, durante un encuentro con León XIV, le propuso que caminara una parte del trayecto, como hacen anualmente los peregrinos que llegan al santuario.
“Le dije: ‘¿Por qué no camina un poco? Porque Luján es lugar de peregrinación’”, relató.
Según explicó, el Pontífice recibió favorablemente la propuesta y respondió que no tenía inconvenientes. Sin embargo, el obispo aclaró que la posibilidad dependerá de su estado de salud y de las condiciones que permitan concretarla.
Para Scheinig, ese gesto tendría un significado especial, porque permitiría mostrar al Papa como un peregrino más entre quienes se acercan a la Virgen.
“El Papa es un peregrino”, destacó.
La imagen de la Virgen de Luján también ocupará un lugar central durante la celebración. El obispo confirmó que estará en el altar durante la misa y la definió como un patrimonio de enorme valor espiritual e histórico para el país.
“Es un gran tesoro nacional”, afirmó.
La vigilia nocturna
El obispo brindó detalles de la organización de las actividades previstas para recibir al Papa y explicó que habrá una vigilia que comenzará la tarde anterior a la misa.
Según precisó, el ingreso a los patios estará habilitado desde las 16, mientras que la vigilia comenzará alrededor de las 18 y se extenderá hasta la mañana siguiente.
La organización contempla una logística especial para distribuir la comunión entre los asistentes. Para ello, se dispondrá de 2.500 ministros de la Eucaristía, además de pasillos y espacios destinados a facilitar la circulación de los fieles.
“Hay una organización muy dinámica”, explicó Scheinig, al describir el operativo previsto para la celebración.
La programación también incluirá la participación de artistas que se sumarán a las vigilias y a las actividades vinculadas con la visita papal. Entre ellos, mencionó a Luciano Pereyra y Nahuel Pennisi, quienes acompañarán distintos momentos de la convocatoria.
La misa en Luján está prevista para las 10 de la mañana, con la llegada del Papa alrededor de las 9.30, de acuerdo con el cronograma comentado durante la entrevista.
Un Papa humilde y cercano
Durante la conversación con Sylvestre, Scheinig también compartió sus impresiones personales sobre León XIV, a quien conoció recientemente. Destacó su humildad y la facilidad con la que pudo establecer un vínculo fraterno con él.
“El Papa es un hombre muy humilde, escucha, atiende, pregunta”, sostuvo.
El obispo contó que, pese a no conocerlo previamente, sintió rápidamente una relación de cercanía y comunión.
“Uno siente que la relación entre obispos es una relación muy fraterna. Yo me sentí muy bien, me sentí muy a gusto. Hablamos el mismo lenguaje”, relató.
La llegada de León XIV a Luján representa, para el obispo, mucho más que una celebración religiosa: es una oportunidad para renovar la devoción popular y reunir a miles de argentinos alrededor de la Virgen.








