El expresidente del Banco Central Alejandro Vanoli criticó con dureza la reforma de la Carta Orgánica del BCRA anunciada por el presidente Javier Milei y advirtió que el proyecto implica «volver a la carta orgánica de la convertibilidad», con una visión «ultraideológica» que limita las funciones del organismo y condiciona a futuros gobiernos.
En diálogo con Mañana Sylvestre, por Radio 10, el ex titular del BCRA y de ANSES Alejandro Vanoli sostuvo que la iniciativa oficial reduce el rol del Banco Central exclusivamente al combate de la inflación y desconoce otras responsabilidades centrales de la política monetaria.
«Estoy totalmente en desacuerdo con esta contrarreforma. Básicamente es volver a la carta orgánica de la convertibilidad«, afirmó.
«Un Banco Central no puede ocuparse solo de la inflación»
Uno de los principales cuestionamientos del exfuncionario apuntó a la intención del Gobierno de restringir el mandato del BCRA al control de los precios.
«Esto de que un Banco Central solo se tiene que preocupar del tema inflacionario me parece algo muy reduccionista«, señaló.
Como contrapunto, recordó que la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene un «mandato doble», orientado tanto a la estabilidad de precios como al empleo.
«Los países a los que mejor les va, que más crecen y menos desempleo tienen, cuentan con un mandato doble. China, Australia, Nueva Zelanda o Uruguay son ejemplos de países con inflación baja y preocupación por el empleo«, explicó.
En ese sentido, advirtió que un Banco Central podría cumplir con el objetivo de mantener una inflación reducida mientras la economía atraviesa una fuerte crisis social.
«Perfectamente un presidente del Banco Central podría tener una inflación baja, pero un desempleo muy alto y una gran pobreza, y formalmente cumplir con su objetivo«, remarcó.
La experiencia de la convertibilidad
Vanoli vinculó la propuesta oficial con las limitaciones que, según su visión, mostró el régimen de convertibilidad durante la década de 1990.
«La inflación era baja, pero se incubó una crisis productiva y social. Después el Estado y las provincias tuvieron que emitir bonos y cuasimonedas porque no había liquidez«, recordó.
Además, rechazó la explicación monetarista de la inflación defendida por Milei.
«En 2019, al final del gobierno de Macri, hubo emisión cero y la inflación anual fue del 50%. En la Argentina la inflación es un fenómeno histórico y muy complejo que no depende solamente de la cantidad de dinero«, sostuvo.
Críticas a la prohibición de financiar al Tesoro
Otro de los puntos objetados por Vanoli fue la intención de impedir cualquier tipo de financiamiento monetario del Tesoro.
«La prohibición de financiar al Tesoro me parece una cuestión absolutamente extrema«, afirmó.
Aunque consideró razonable establecer límites para evitar excesos fiscales, sostuvo que eliminar completamente esa posibilidad puede generar problemas frente a situaciones excepcionales.
«Es muy peligroso que un Estado no pueda financiarse en determinadas circunstancias, como depresiones o recesiones«, indicó.
Como antecedente, mencionó el comportamiento del Banco Central Europeo durante las crisis internacionales.
«Cuando llegó la crisis de 2008-2009 o la pandemia, el Banco Central Europeo tuvo que incumplir su propia carta orgánica. Considerar la emisión prácticamente un delito es algo inaudito«, expresó.
«Buscan blindar al actual Banco Central»
Para Vanoli, el objetivo político más relevante de la reforma es consolidar la continuidad de la actual conducción del Banco Central más allá de un eventual cambio de gobierno.
«El Gobierno trata de blindar a las actuales autoridades del Banco Central de cara a un futuro gobierno«, aseguró.
En ese marco, utilizó una fuerte definición para describir la iniciativa.
«Quieren instalar un caballo de Troya para que, si gana democráticamente un candidato opositor, tenga que convivir con un presidente del Banco Central opositor y con un organismo lleno de limitaciones«, advirtió.
El ex titular del BCRA también cuestionó lo que calificó como un «doble estándar» respecto de la independencia de la autoridad monetaria.
«Cuando ganó Macri me exigían que renunciara porque el presidente debía tener un titular del Banco Central alineado con la política que había elegido la gente. Ahora, más de diez años después, cambian el discurso porque les conviene«, recordó.
Finalmente, puso en duda que el proyecto fortalezca la autonomía institucional del organismo.
«Hablar de independencia encubre claramente el deseo de perpetuar una política económica y, en particular, una política monetaria en un futuro gobierno«, concluyó.






