En diálogo con Mañana Sylvestre, el experimentado piloto, con casi 14.000 horas de vuelo y ex presidente de la Cámara Argentina de Transporte Aéreo aseguró que la desaparición del vuelo de Malaysia Airlines puede deberse “a un acto terrorista”, realizado desde un Estado.
“Seguramente fue un acto terrorista, en un acto de guerra. Si la ruta que llevaba el avión que era 025 o 030 y pasa a sur rumbo 320, no es casual. Lo extraño es que Malaysia sabe todo esto porque un terrorismo a bordo puede anular lo que transmite el avión, pero el ecoradar de ninguna manera se puede anular», estimó el piloto Carlos Colunga sobre las posibles hipótesis que rodean el extraño caso del avión de Malaysia Airlines desaparecido el 8 de marzo pasado con 239 personas a bordo.
«Se sabe muy bien, que el avión tenía un ecoradar, y la única forma de pasar por ese rumbo es por el medio del mar que es donde disminuye la comunicación del ecoradar posible de los países que pudieran alcanzarlo, de modo que si tenía una autonomía de 4 horas desde el punto donde fue interferido, tenemos que calcular que estaría a 2 horas de eso. Ahí entra en el terreno de la hipótesis, que este avión fue secuestrado para mi entender, y no tuvo una mala función”, dijo.
Tres escenarios que descarta
“Si suponemos que hay tres escenarios: que el avión pudo haber sido desintegrado en el aire, por una bomba o por un pasajero (que llevó un explosivo), por una mala función del avión, o por un misil. Ninguna de estas tres posibilidades es cierta porque el avión hubiera quedado diseminado en el mar con un montón de rastros”, sostuvo.
“El 30% del avión es material flotante, y dispone de asientos que son flotantes, (eventuales) cadáveres que flotan, sistema de balsas, y hay una cantidad de elementos que son imposibles no encontrarlos”, explicó alejando posibles hipótesis de una caída al mar.
El avión como potencial agresor
Para Colunga, si el avión comercial desaparecido está ahora “en países como Corea del Norte, o Afganistán, ese avión puede ser utilizado potencialmente para un acto terrorista importante, porque ese avión puede ser identificado pero siempre como un avión de pasajeros, como potencial agresor
“No hay 25 países buscando el avión, hay 25 países buscando un acto terrorista de un país”, aseveró y explicó los riesgos eventuales de un avión terrorista camuflado bajo una bandera comercial.
“Un 777, cárguelo con lo que quiera y disimulado en una cantidad de aviones comerciales puede ser un acto tremendo, no va a llegar a EE.UU, pero sí puede hacerlo a Europa”, indicó.
En Radio Del Plata, el piloto expresó que “el avión tiene que estar en tierra”, aunque aclaró que “el potencial de no encontrar restos del avión es enorme”.
Entre las posibilidades que piensa Colunga, está la de haber sido escondido en algún hangar, o bien haber sido derribado por misiles al cruzar fronteras sin identificación, ni aviso previo.
Audio completo de la entrevista
Lunes 17 de marzo de 2014




