“Fui despedido de la empresa por donar los 2 kilos de pastas frescas que la empresa me daba por semana. Primero lo hice con personas que me cruzaba en la calle que estaban cartoneando y después empecé a acumular y recurrí a un comedor llamado Rayito de Luz de Ciudad Evita. Ellos publicaron las fotos en Facebook, y me etiquetaron, y a raíz de eso, la empresa me despidió”, contó en Mañana Sylvestre Osvaldo Scavone, sobre el difícil momento que está atravesando.
«Me dijeron que tengo la entrada prohibida a la fábrica, estoy esperando el telegrama, es una angustia. Me dijeron que publiqué fotos que comprometía a la empresa y aparecen marcas de relevancia y que violé la normativa de la empresa”, acotó.
En Mañana Sylvestre también escuchamos la voz de la compañía y habló Alejandro García, quien es gerente de recursos humanos de la empresa Villa D’Agri.
Según García, Scavone fue desafectado porque “transgredió las normas internas de la compañía, y se rompió el pacto de confidencialidad que tenemos en la empresa».
“No fue despedido por la donación. Hace mucho tiempo que la empresa hace donaciones a entidades benéficas, y las hace a más de 50 comedores en el Partido de La Matanza e invitamos a este comedor para formalizar las donaciones, no hay ningún tipo de problema. Pero las pastas frescas precisan refrigeración, un proceso de transferencia, y desconocemos en qué condiciones se hacían esas donaciones, donde estaba en juego el nombre de la compañía”, refirió el funcionario de Villa D´Agri.
Lunes 26 de agosto de 2019






