El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, afirmó que la Argentina atraviesa una etapa de “postración e indignidad” producto de las políticas del gobierno de Javier Milei y llamó a construir una alternativa política amplia de cara a 2027, con eje en la producción, el trabajo y la soberanía nacional.
En diálogo con Gustavo Sylvestre en Radio 10, el titular de la cartera de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque destacó la necesidad de “pensar más en la gente y menos en los dirigentes” y describió un escenario social dramático: “Ahora la gente rompe en llanto. Hay una situación de desesperación”.
“Nosotros tenemos que trabajar todos los días en resolver situaciones dramáticas, pero también necesitamos construir una perspectiva. Como bien lo planteó Axel (por Kicillof), este es el año de la construcción”, sostuvo Larroque al referirse a la estrategia política del oficialismo bonaerense.
Córdoba, la construcción política y el “reencuentro de los argentinos”
El funcionario resaltó la reciente visita de Kicillof a Córdoba y aseguró que el nivel de acompañamiento superó todas las expectativas del espacio político.
“Fue muy importante lo de Córdoba. Nos llamó mucho la atención el afecto y lo que generó Axel. Quizás no teníamos previsto un movimiento de tanto acompañamiento y fervor”, señaló.
Para Larroque, Córdoba ocupa un lugar clave en cualquier proyecto de reconstrucción nacional. “Tiene un lugar fundamental por lo que significa en términos productivos, por su diversidad y por la influencia que tiene en otras provincias”, explicó.
En ese sentido, consideró que el principal desafío es dejar de lado diferencias menores y construir una propuesta amplia frente al modelo económico actual. “Necesitamos el urgente reencuentro de los argentinos para salir de la pesadilla de Milei”, afirmó.
Y agregó: “Eso habla no solo de la dirigencia política, sino del conjunto de nuestra sociedad, de los sectores productivos, de los empresarios, de los trabajadores y de todos los que entienden que la Argentina no puede seguir por este camino”.
“El daño se ve en el tejido social”
Larroque sostuvo que el impacto del ajuste económico ya se traduce en consecuencias sociales profundas y cotidianas.
“Todo esto finalmente se traduce en escenas muy dolorosas en el tejido social, en cómo están padeciendo las familias, en cómo se rompen los sujetos”, expresó.
El ministro mencionó además el agravamiento de problemas vinculados a la salud mental y el deterioro de las condiciones de vida. “Hay problemáticas de salud mental que se han recrudecido, aumento de la mortalidad en personas mayores de 65 años y un montón de cuestiones estremecedoras”, advirtió.
También cuestionó el rumbo general del gobierno nacional y su relación con áreas estratégicas del país. “Hay una degradación en materia de soberanía y una depredación de las capacidades productivas y económicas de la Argentina en muy poco tiempo”, sostuvo.
En ese contexto, valoró la movilización universitaria y defendió el rol de la educación pública, la ciencia y la cultura. “Son todas cosas que este gobierno agravia permanentemente”, señaló.
La figura de Kicillof
Durante la entrevista, Larroque retomó una definición del filósofo Ricardo Forster, quien había definido a Kicillof como un dirigente con “honestidad de vida”.
“Lo central es que Axel es como es, es como lo ves”, afirmó el ministro. Y añadió que, en un tiempo atravesado por “el engaño”, las redes sociales y las “tergiversaciones”, la autenticidad del gobernador genera identificación.
“Finalmente lo que hay en Axel es algo genuino y eso es lo que ve la gente”, remarcó.
Como ejemplo, relató lo ocurrido durante una actividad en Cosquín, donde el mandatario bonaerense participó de una firma de convenios vinculados a los Pre Cosquín. Según contó Larroque, el acto inicialmente previsto como protocolar terminó convirtiéndose en una convocatoria masiva espontánea.
“Se convocó una multitud espontáneamente. Eso fue algo increíble para nosotros”, aseguró.
También destacó la reunión mantenida con sectores sindicales cordobeses. “Estuvieron las dos CGT de Córdoba y, más allá de cualquier diferencia local, les pareció más importante escuchar e intercambiar con Axel. Creo que eso es una señal de esperanza”, dijo.
“La gente ya no resiste más”
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando Larroque describió el contacto cotidiano que mantiene con personas afectadas por la crisis económica.
“Mi termómetro es la calle. Estoy acostumbrado a que la gente se acerque por necesidades o pedidos, pero en estos últimos meses ocurre algo distinto: en algún momento de la charla rompe en llanto”, relató.
Y profundizó: “Es una situación verdaderamente desesperante. Más allá de cualquier encuesta, ese es el verdadero termómetro de lo que estamos viviendo”.
El dirigente sostuvo que la dirigencia política debe estar a la altura de esa situación y evitar disputas personales o internas. “No hay más margen para veleidades ni para situaciones ajenas a los padecimientos de nuestro pueblo”, afirmó.
“Hay que pensar más en la gente y menos en los dirigentes”, insistió.








