El periodista especializado en espectáculos analizó el crecimiento de los canales de streaming y las nuevas plataformas digitales, y sostuvo que detrás de muchos proyectos existe una fuerte inversión publicitaria que sostiene modelos difíciles de justificar únicamente por cantidad de espectadores.
“Esto está sostenido por una mirada de marca. Las marcas son las que están sosteniendo también esta fantasía”, afirmó Augusto Tartúfoli en Mañana Sylvestre al referirse a algunos de los canales de streaming más promocionados.
El periodista señaló que existe una tendencia a presentar cifras de audiencia que, en muchos casos, no tendrían correlato con el impacto real. “Podemos mirar los números y no están ahí. Un streaming puede sacar pecho y estar viendo treinta mil personas, que en televisión abierta representan apenas unas décimas de rating”, explicó.
El peso de los medios tradicionales
Tartúfoli rechazó la idea de que las nuevas plataformas hayan desplazado completamente a los medios tradicionales y remarcó que la población continúa recurriendo a fuentes periodísticas consolidadas para informarse.
“La gente, cuando quiere saber qué pasó realmente, sigue buscando medios profesionales”, aseguró.
En ese sentido, destacó especialmente el rol que todavía conservan la televisión, la radio y los portales periodísticos. “En el interior del país se sigue hablando mucho por Facebook, pero cuando hay que verificar información importante, los medios profesionales siguen siendo necesarios”, indicó.
También sostuvo que las redes sociales generan repercusión, pero no reemplazan el trabajo periodístico. “Twitter puede ser un espacio de discusión, pero la información profesional sigue teniendo un valor diferencial”, señaló.
Críticas a los contenidos y a la falta de responsabilidad
En Radio 10, Tartúfoli cuestionó ciertos formatos que mezclan entretenimiento, opinión y actualidad sin asumir responsabilidades por las consecuencias de lo que difunden.
“Hay que profesionalizar los medios propios y no convertir todo en una reunión de amigos frente a un micrófono”, sostuvo.
Según el periodista, algunos creadores de contenido consideran suficiente pedir disculpas cuando difunden información errónea. Sin embargo, advirtió que quienes tienen grandes audiencias deben asumir una responsabilidad acorde al alcance de sus mensajes.
“Cuando uno tiene un micrófono importante no puede decir cualquier cosa y después pensar que con una disculpa alcanza”, planteó.
El negocio detrás del streaming
Tartúfoli explicó que el financiamiento de muchos proyectos digitales ya no depende exclusivamente de los ingresos que generan plataformas como YouTube.
“Empiezan a aparecer sponsors, marcas y distintas alternativas de financiamiento. Ahí es donde se vuelve necesario profesionalizar las estructuras”, señaló.
Para el periodista, el desafío pasa por construir medios sustentables que generen contenidos de calidad y no dependan únicamente del impacto viral o de las polémicas circunstanciales.
Una televisión que sigue vigente
Pese al crecimiento de las plataformas digitales, Tartúfoli consideró que la televisión mantiene una relevancia significativa en la sociedad argentina.
“La televisión sigue siendo televisión. La gente sigue siendo inteligente y sigue recurriendo a ella”, afirmó.
Según su visión, las nuevas herramientas pueden complementar el ecosistema mediático, pero todavía no lograron reemplazar el rol que cumplen los medios tradicionales a la hora de informar y validar hechos de interés público.
“La discusión no es streaming contra televisión. La discusión es cómo mejorar la calidad de los contenidos y cómo sostener medios profesionales”, concluyó.








