El economista cuestionó el rumbo económico del Gobierno y advirtió sobre el crecimiento del endeudamiento de las familias, la caída de los ingresos y el avance de un modelo basado en la desregulación. También criticó el proyecto para modificar el régimen de expropiaciones y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
El economista y dirigente de Unión por la Patria Carlos Heller cuestionó el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y advirtió que el principal problema de la economía argentina no es el nivel de endeudamiento en sí mismo, sino la pérdida de capacidad de los hogares para afrontar sus obligaciones. En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, sostuvo que el deterioro de los ingresos está llevando a cada vez más personas a recurrir al crédito incluso para cubrir necesidades básicas.
“El problema no es de deuda, sino de incapacidad de pagar la deuda”, afirmó Heller. Y explicó: “Tenés gente que no le alcanza para comer. Y entonces, cuando la gente empieza a tomar créditos para financiar el alimento, estás en un círculo de salida. Porque el mes que viene tenés que elegir entre pagar el crédito o comprar los alimentos”.
Para el economista, detrás del crecimiento de la morosidad existe un problema estructural de ingresos. En ese sentido, cuestionó que se haya naturalizado que los trabajadores deban acumular empleos y extender sus jornadas laborales para llegar a fin de mes.
“El problema más grave es este escenario donde vemos con naturalidad que la gente dice que tiene dos o tres trabajos, que trabaja doce o catorce horas por día, etc., porque no le alcanza la plata”, señaló.
Heller también puso el foco en el tipo de créditos que están tomando los sectores más vulnerables. Según explicó, la mayor concentración de la mora se encuentra en los préstamos de menor monto y particularmente en los otorgados por plataformas fintech.
“La concentración de mora en cantidad, tal vez no de plata, sino de personas, en situación de mora, está en los créditos más chicos”, sostuvo. Y agregó que buena parte de esa financiación proviene de las fintech, que “cobran tasas muchísimo más altas que las que cobra el sistema financiero institucional”.
Frente a este escenario, el economista consideró que la solución debería pasar por reducir el costo financiero y mejorar los ingresos de los trabajadores. “La gente no se volvió mala pagadora de golpe”, afirmó, al explicar que muchas personas recurren al crédito porque necesitan cubrir gastos que sus ingresos ya no alcanzan a financiar.
Críticas a la desregulación
Heller también cuestionó la postura del Gobierno frente al endeudamiento y las regulaciones. En particular, rechazó el argumento de que se trata exclusivamente de un problema entre privados y advirtió que la eliminación de regulaciones deja en una posición de mayor vulnerabilidad a los sectores más débiles.
“El Estado tiene la responsabilidad de actuar en la defensa del más débil en la relación*”, afirmó.
Para Heller, la política oficial apunta a reducir progresivamente las funciones del Estado y eliminar mecanismos de protección que, a su entender, resultan necesarios para equilibrar las relaciones económicas.
“Lo que quiere es dejar todo en manos del mercado. Y dejás todo en manos de los más fuertes”, sostuvo.
En esa línea, vinculó esta política con distintos conflictos y proyectos impulsados por el Gobierno y aseguró que existe un denominador común: “sacar la protección de la sociedad, que está representada por el Estado”.
El proyecto sobre expropiaciones
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el proyecto que busca modificar las condiciones bajo las cuales el Estado puede realizar expropiaciones.
Heller explicó que actualmente una expropiación no puede realizarse de manera arbitraria, ya que requiere una declaración de utilidad pública mediante una ley y el correspondiente pago de una indemnización.
“En primer lugar, se pasa una ley que declare de interés público el objeto de la expropiación”, explicó. Y agregó que, posteriormente, corresponde realizar la tasación fiscal e indemnizar al propietario.
El economista cuestionó especialmente la intención de incorporar al cálculo indemnizatorio elementos como el lucro cesante futuro. A su entender, esto podría encarecer y dificultar significativamente cualquier futura intervención estatal.
“Lo que pretende este proyecto que están queriendo llevar adelante en el actual gobierno es dificultar todo esto”, afirmó.
Y fue más allá: “Esto no es solo para proteger a los que hoy están dando concesiones y quieren proteger, sino para cerrar el camino a lo público en un futuro, para que no se pueda avanzar en cosas de interés general”.
Como ejemplo, mencionó obras de infraestructura que requieren la disponibilidad de terrenos y que podrían verse imposibilitadas si se establecen mayores obstáculos para las expropiaciones.
“Están tratando de encadenar el modelo”
Heller también cuestionó la propuesta de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y puso el foco en un aspecto que consideró especialmente relevante: la posibilidad de establecer mecanismos que dificulten la remoción de los directores designados por la actual administración.
“La instalación de la prácticamente inmovilidad de los directores que este gobierno designe”, señaló, al considerar que estos funcionarios podrían quedar protegidos frente a futuros cambios de gobierno.
Para Heller, esto funcionaría como una suerte de “candado” sobre la política monetaria y financiera del país.
“Están tratando de encadenar el modelo”, sostuvo. En su interpretación, el objetivo sería condicionar a la próxima administración independientemente del resultado electoral: “Aunque no ganemos las elecciones, estamos poniendo tantas trabas que no van a poder destapar lo que les pasa”. advirtió sobre la posible estrategie libertaria.
De esta manera, Heller sostuvo que las distintas iniciativas impulsadas por el Gobierno —desde la política de desregulación hasta las modificaciones en materia de expropiaciones y la reforma del Banco Central— forman parte de una misma estrategia: *reducir las capacidades del Estado y establecer mecanismos que dificulten que futuras administraciones puedan revertir esas decisiones*.
“Toda la acción que viene llevando adelante el Estado es justamente la de hacer que el Estado desaparezca”, concluyó.







