La eurodiputada gallega Ana Miranda Paz dejó definiciones contundentes sobre la relación entre Europa y América Latina, con foco en el acuerdo Unión Europea–Mercosur y la situación política y social de la Argentina. De visita en Buenos Aires —donde participó de una actividad en el Instituto Patria—, la dirigente del Bloque Nacionalista Gallego (BNG) expuso una mirada crítica tanto del tratado comercial como de las políticas del gobierno de Javier Milei.
En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, la eurodiputada Ana Miranda Paz, quien se definió como “la única voz gallega” en el Parlamento Europeo, contextualizó su visita en el marco del debate sobre el demorado acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Señaló que el tratado “tiene aristas y críticas”, especialmente en Europa, donde países como Francia han manifestado reparos. Según explicó, el Parlamento Europeo incluso ha frenado su avance para que sea evaluado por la justicia comunitaria.
La eurodiputada apuntó a intereses económicos detrás del impulso del acuerdo: “Hay bastante interés de Alemania en traer sus productos”, afirmó, y advirtió que los beneficios no serían homogéneos. En particular, mencionó el impacto sobre sectores productivos sensibles como la carne gallega o la agricultura francesa. “Puede tener ventajas para algunos sectores económicos, pero no para los productivos”, sostuvo.
Reforma laboral y advertencia desde Europa
Uno de los ejes más sensibles de la entrevista fue la referencia a la reforma laboral impulsada por el gobierno argentino. Miranda Paz confirmó que presentó una consulta formal ante la Comisión Europea para evaluar si la Argentina está cumpliendo con los estándares internacionales en materia de derechos laborales.
La preocupación radica en un acuerdo bilateral previo entre la Unión Europea y Argentina que incluye cláusulas de protección laboral alineadas con la Organización Internacional del Trabajo. “Queremos saber si esta reforma respeta esos convenios, porque todo indica que no”, advirtió.
La dirigente subrayó que la iniciativa ya enfrenta cuestionamientos judiciales en el país y que, de confirmarse incumplimientos, podría haber consecuencias en la relación bilateral: “Habría que revisar el acuerdo”, afirmó. En ese sentido, remarcó que la Unión Europea suele aplicar sanciones a países que violan estándares internacionales, por lo que no debería haber excepciones.
Críticas al contexto político argentino
En el plano político, Miranda Paz fue particularmente dura con el rumbo del gobierno de Milei, al que vinculó ideológicamente con los sectores reaccionarios en España como el partido Vox y advirtió que «debemos que poner un límite a la ultraderecha» a nivel internacional. “Es su homólogo natural”, afirmó, al tiempo que calificó a esa fuerza como “racista” y “neofascista”.
También cuestionó la política exterior argentina y su alineamiento con figuras como Viktor Orbán, a quien describió como uno de los líderes “más cuestionados” dentro de la Unión Europea. En contraposición, destacó la posición del gobierno español encabezado por Pedro Sánchez, al que valoró por su postura contra la guerra y su defensa del multilateralismo.
En el plano internacional, criticó con dureza la actitud de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por su silencio ante conflictos recientes y denunció un “doble estándar” en la aplicación de sanciones.
Memoria, política y vínculo histórico
Miranda Paz también apeló a la historia compartida entre Galicia y la Argentina, destacando el rol del exilio gallego en Buenos Aires y reivindicando las políticas de memoria impulsadas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. “Han sido una referencia mundial”, aseguró, en la antesala de un nuevo aniversario del golpe del 24 de marzo.
En ese marco, expresó preocupación por la situación social actual del país, mencionando conflictos laborales, represión y deterioro económico, elementos que —según indicó— también son observados desde Europa.






