El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, cuestionó en Mañana Sylvestre el rumbo económico, social e institucional del Gobierno nacional y advirtió que la Argentina atraviesa un proceso de destrucción que pone en riesgo no solo derechos laborales sino la propia idea de país.
En diálogo con Mañana Sylvestre, por Radio 10, el mandatario riojano Ricardo Quintela rechazó la mirada de la derecha sobre el desarrollo social y el ascenso económico, tras ser consultado por recientes declaraciones del expresidente Mauricio Macri.
“El ascenso social para ellos no existe. Creen que los únicos que pueden tener una calidad de vida diferente son ellos”, afirmó.
Y contrastó esa visión con una propuesta opuesta:
“Nosotros planteamos un país que puede dar oportunidades a todos los argentinos, con esfuerzo y compromiso, pero con resultados positivos para ellos y para su familia”.
Críticas al modelo libertario y a la reforma laboral
Quintela sostuvo que el actual Gobierno no solo avanza contra derechos históricos, sino que además destruye la expectativa social:
“Un pueblo sin esperanza es un pueblo que no tiene destino, que no tiene futuro”.
En ese marco, vinculó la reforma laboral con un proyecto más amplio de ajuste y exclusión, y reclamó una reacción política urgente:
“La sociedad no tiene una referencia clara que la convoque. La CGT y los gobernadores tenemos que ponernos al frente de una convocatoria masiva”.
Incluso planteó la necesidad de medidas de fuerza sostenidas:
“Paro e inmovilización hasta que se modifique o se elimine esta ley”.
Justicia, deuda y rendición de cuentas
El gobernador también fue crítico con el funcionamiento del Poder Judicial y reclamó responsabilidades por el endeudamiento externo:
“La justicia de hoy es intolerable. Son jueces puestos por ellos, que fallan en función de sus propios intereses y no de los intereses del conjunto de los argentinos”.
En referencia a la deuda tomada durante el macrismo, fue tajante:
“Así como vinieron más de 50 mil millones de dólares, así se fueron: a los bolsillos de sus amigos y de ellos mismos”.
Y agregó:
“Después no tienen consecuencias, y la sociedad pide rendición de cuentas solo a los nuestros”.
Reconstruir el peronismo y la alternativa política
Quintela reconoció el impacto negativo que tuvo el acompañamiento de algunos legisladores peronistas a la reforma laboral:
“Mucho dolor, mucha impotencia”.
Pero llamó a una reorganización profunda:
“El peronismo es un movimiento nacional, no una confederación de provincias. No se puede salvar una provincia en un país que no se desarrolla”.
Finalmente, dejó una advertencia política de fuerte tono histórico:
“Este gobierno no puede llegar así al 10 de diciembre de 2027. Si llega, va a dejar un país totalmente destruido y entregado”.



