La referente de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) dialogó con Pablo Ladaga y opinó sobre el caso Lucas González, tras el allanamiento producido en la comisaría en la que operaba la brigada policial responsable del crimen del joven futbolista.
Este domingo la Justicia ordenó el allanamiento de la Comisaría de la Policía porteña desde la que operaba la brigada de civil de Gabriel Isassi, José Nievas y Fabián López, los policías detenidos por el crimen. La Justicia investiga el intento de encubrimiento del crimen, pruebas fraguadas, la detención ilegal de los chicos y la atención recibida en el hospital por Lucas.
«El hecho no tiene nada de novedoso, ya hemos escuchado estos temas varias veces, lo que sí es novedoso como se desmoronó la versión policial. Si los chicos hubieran salido de un boliche y no del entrenamiento de un club, hoy no estaríamos hablando de este caso», dijo en Mañana Sylvestre la referente de la CORREPI, María del Carmen Verdú sobre el asesinato de Lucas González.
«Preocupa mucho el grado de letalidad que viene teniendo la policía de la Ciudad de Buenos Aires, en los últimos años tuvieron 121 casos de gatillo fácil pero usualmente nos encontramos con causas que se archivan o con condenas muy leves».
“Estos fusilamientos suelen ser presentados como enfrentamiento entre bandas y lleva a veces muchísimo tiempo esclarecer el tema. La brigada o servicio de calle forma parte de la estructura policial desde que la policía es policía. Estos grupos tienen un trabajo y es el de recopilar datos de la zona al tener mayor participación en el barrio para brindar información y desmantelar actividades ilegales, pero en realidad son patotas recaudadoras de las comisarias, recaudan dinero», precisó.
Agregó que “no se entiende por qué los agentes de la brigada están armados ya que no debería implicar el uso de la misma en la actividad de recaudar información que hacen. El caso de Lucas González no es un caso aislados, hay varios casos que suceden de la misma manera»




