El director del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), Roberto Bacman, presentó en Mañana Sylvestre por Radio 10 los resultados de una encuesta sobre el impacto del denominado «caso Adorni» en la opinión pública y aseguró que el vocero presidencial atraviesa una profunda crisis de imagen y credibilidad que comienza a afectar al gobierno de Javier Milei.
Según explicó el consultor Roberto Bacman, el estudio de opinión política sobre el caso Adorni expresa de algún modo la metáfora del «árbol y el bosque». En ese esquema, Manuel Adorni representa «el árbol», mientras que las consecuencias políticas sobre la administración libertaria constituyen «el bosque».
«Manuel Adorni sin ninguna duda se convirtió en el árbol. Él se fue colocando en ese lugar y todo lo que ocurrió después hizo que el caso comenzara a profundizarse», sostuvo Bacman.
El especialista señaló que el funcionario quedó asociado a una serie de cuestionamientos que impactan negativamente en una sociedad atravesada por dificultades económicas. «Se convirtió en un símbolo de la corrupción del poder dentro del gobierno de Milei», afirmó.
Imagen y credibilidad en caída
Los datos relevados por CEOP muestran un fuerte deterioro de la imagen pública del vocero presidencial. De acuerdo con la encuesta, Adorni registra apenas un 20% de imagen positiva frente a un 78% de imagen negativa.
«Su imagen y credibilidad son bajísimas. Tiene un saldo neto negativo de 57,6 puntos, que es muy alto», explicó Bacman.
La pérdida de confianza aparece como uno de los aspectos más preocupantes para el oficialismo. «Solamente el 13,4% le cree. El 85% de los argentinos no le cree nada», remarcó.
La nube de palabras
Uno de los capítulos más contundentes del informe fue el análisis cualitativo realizado a partir de las respuestas espontáneas de los encuestados cuando se les pidió definir a Adorni con una palabra.
«Los términos que más pesan en la imagen y la credibilidad de Adorni son ‘corrupto’, ‘ladrón’, ‘chorro’, ‘mentiroso’, ‘chantajista’, ‘hipócrita’ e ‘inmoral'», detalló el consultor.
Según Bacman, la palabra «corrupto» encabeza ampliamente la nube de conceptos negativos, seguida por «ladrón» y «chorro», configurando una imagen pública extremadamente deteriorada.
Incluso destacó que las opiniones positivas son prácticamente inexistentes. «Hay algunas, pero son menos del uno por ciento y están muy dispersas», indicó.
«Representa la inmoralidad y la soberbia»
Para Bacman, el rechazo social no se limita a las denuncias que rodean al funcionario, sino también a la forma en que ejerce su rol público.
«Adorni ha quedado instalado en la opinión pública como alguien que representa la inmoralidad y la soberbia», afirmó.
El consultor consideró además que el vocero terminó encarnando rasgos que una parte importante de la ciudadanía atribuye al propio gobierno nacional. «Es el vocero de un gobierno que muchos perciben con poco apego a las instituciones democráticas», sostuvo.
En ese marco, advirtió que la decisión presidencial de mantenerlo en el cargo tiene consecuencias políticas cada vez más visibles. «Sostener a Adorni tiene un costo muy alto», resumió.
El impacto sobre el Gobierno
Más allá de la figura del vocero, Bacman aseguró que el caso comienza a afectar la percepción general de la administración libertaria.
Uno de los datos más significativos del estudio muestra que el 46% de los consultados considera que el gobierno de Javier Milei es «más corrupto» que administraciones anteriores.
«No solamente pega sobre Adorni. Ya está impactando sobre el bosque, que es el gobierno», explicó.
Además, sostuvo que el fenómeno erosiona uno de los pilares centrales del discurso libertario. «Le pega directamente al relato anticasta, que fue una de las consignas que los llevó a ganar las elecciones», afirmó.
Y concluyó: «Mucha gente votó a Milei porque venía a destruir a la casta. Sin embargo, para una parte importante de la sociedad, terminó convirtiéndose en una casta más, aunque con características distintas».








