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La Columna de Pepe Mujica: “Tenemos una deuda colectiva, la de una patria más grande»

En su columna de reflexión política de los días jueves en Mañana Sylvestre, el ex presidente uruguayo abogó por la unidad de los pueblos latinoamericanos como único camino al desarrollo social y económico de la región.

Aquí la transcripción completa de la charla entre José Mujica y el Gustavo Sylvestre en el aire de Radio 10.
GS: Como todos los jueves a esta hora vamos al encuentro de las reflexiones del ex presidente de la República Oriental del Uruguay José Pepe Mujica. Pepe, buen día, ¿Cómo andamos?

PM: Buenos días, es un gusto saludarlos a la distancia. Estoy en un barrio en las afueras de Montevideo donde vivo y tenemos un brutal problema con las señales, no sé lo que pasa, a veces nuestras comunicaciones son imposibles, el teléfono no funciona, las computadoras andan a veces y a veces no andan. En fin, vamos andando. De todas maneras expresamos las direcciones de nuestras sociedades,, y en estos días donde miramos a la República Argentina porque obviamente desde esta parte del Plata siempre hemos tenido preocupación por el devenir de la República Argentina porque más de una vez lo he dicho, somos hermanos, nacimos en la misma placenta, tenemos un grado de identidad muy fuerte, somos hijos de un pacto doloroso de la historia y si no vivimos conjuntamente todas las alegrías sí vivimos conjuntamente todos los sufrimientos. Por eso en estos días en que el presidente Lula convocó a los presidentes de América para hacer algunas reflexiones, congratulo que confesamos sin darnos cuenta nuestra debilidad. Porque si enfrentamos al mundo con incoherencias no podemos expresar posiciones continentales. Hemos pagado un precio enorme por estas tonterías. Tenemos intereses comunes y nuestra debilidad radica en la incoherencia política para a pesar de las diferencias encontrar puntos de referencia de acuerdo para manifestarnos frente al mundo. Porque este mundo globalizado tiene un epicentro donde están las sociedades desarrolladas que son las que en mayor o menor medida cortan el bacalao del intercambio mundial y de las relaciones políticas. Y el área subdesarrollada del mundo que es la más grande debe darse cuenta y sobre todo nosotros los latinoamericanos, porque fundamos muchas repúblicas pero tenemos una deuda colectiva de una patria más grande que sea punto de referencia de toda la comunidad de este continente. Por eso siento alegría por un lado y siento también angustia porque soy un anciano que ha batallado durante toda su vida y que se da cuenta que desunidos no nos comportamos como necesitan nuestros pueblos. Y cuesta meternos en la cabeza que hay que dejar al costado las minucias y lograr puntos de acuerdo que permitan defender los intereses de nuestras sociedades. Hay mil cosas para hacer muchas de las cuales ni siquiera cuestan plata. Necesitan una decisión política. ¿Hasta cuándo vamos a tener universitarios que no puedan trabajar en los países vecinos? ¿Hasta cuándo nos vamos a dejar robar la inteligencia? ¿Hasta cuándo no nos vamos a dar cuenta que nuestras vías de comunicaciones tienen que empalmar y que nuestra infraestructura de desarrollo debe ser parte de un todo? ¿Hasta cuándo la energía eléctrica no nos damos cuenta de que debe correr hacia un lado y hacia el otro? ¿Hasta cuándo nuestras perspectivas y reglamentos comerciales no sean flexibles y se transformen en una puerta abierta para comerciar entre nosotros? Corremos detrás primero de la libra, después del dólar y ahora será del yuán.. Solo precisamos del compromiso pero cómo nos cuesta entender estas cosas.

GS: Cómo nos cuesta esto de entender las necesidades de integración. Hoy fíjese que por primera vez se va a hacer una integración entre Bolivia y Argentina de energía eléctrica. Y la segunda parte que se va a hacer del gasoducto para que se integre a Brasil.
PM: Son cosas que están en el abc. Recordemos lo que dijo aquel viejo que se fue: El siglo que viene nos encontrará unidos o vencidos. Y estamos en el siglo que viene y no estamos unidos, todavía no estamos vencidos pero todo depende de nuestra propia voluntad política. Ahí vamos.

GS: Hay que batallar pero cuesta, porque muchas veces se detienen como ocurrió ahora con esta reunión del Unasur con un problema en particular con Venezuela, y parece que eso fuera el motivo para desunir y no encontrar los inmensos puntos de referencia en común.

PM: Siempre van a haber puntos negros, pero tenemos que levantar lo que más nos conviene, porque lo otro se irá superando si somos capaces de caminar más juntos. Y no nos superaremos si seguimos atomizados. La democracia no es un discurso, es una actitud y una construcción. La democracia tiene que resolverle los problemas a la sociedad, si no está jaqueada. Tenemos que agrandar nuestra fuerza natural y multiplicarnos al juntarnos. Y son las viejas banderas que no hemos logrado que bajen y que los pueblos lo entiendan. Hemos tenido debilidad política, puros discursos de altura y fotos, pero no hemos discutido con otros pueblos, que el hombre de la calle y la mujer de la calle que en estas cosas se están jugando el porvenir. Siento angustia. Hasta siempre hermano.

GS: Hasta el jueves que viene, un abrazo.

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