El intendente de Castelli, Francisco Echarren, advirtió sobre el agravamiento de la crisis social y fiscal en los municipios y cuestionó con dureza la política económica del Gobierno nacional. “Lo de Milei ya no es un ajuste, es un abandono, es una deserción”, afirmó en diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10.
El jefe comunal de la localidad bonaerense de Castelli, Francisco Echarren, estuvo en Mañana Sylvestre y describió un escenario de fuerte deterioro en el interior del país consecuencia del ajuste que está implementando el gobierno libertario. “Es tremendo. Cada vez hay más gente golpeando la puerta”, sostuvo, y vinculó esta situación con la caída de la actividad y del consumo.
Echarren apuntó especialmente contra el uso de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles: “Cuando cargás un litro de nafta, alrededor de 400 pesos van a un impuesto para arreglar rutas. ¿Sabés cuánto usó el Gobierno de eso? Cero. Se quedó con todo”, denunció.
En esa línea, remarcó que “la nafta aumentó 542% desde que asumió el gobierno” y, sin embargo, “las rutas están destruidas”. Según explicó, este fue uno de los principales motivos de la movilización de más de 100 intendentes de todo el país: “Fuimos a reclamar algo tan básico como que se use el dinero para lo que la gente lo paga”.
Además, aclaró que no se trata de fondos coparticipables sino de recursos con destino específico: “No es que nos tienen que transferir ese impuesto, pero sí lo tiene que ejecutar el Gobierno nacional. Está haciendo una retención indebida de fondos”.
Más demandas, menos recursos
El intendente también detalló el impacto directo en las finanzas locales: “Tenemos una doble presión: cae la recaudación porque se derrumba el consumo y, al mismo tiempo, aumenta el gasto social”.
En ese sentido, precisó: “Triplicamos la ayuda alimentaria y duplicamos la entrega de medicamentos que no entrega PAMI”. Y agregó: “Es muy difícil decirle a un vecino ‘no te puedo ayudar’ cuando necesita un remedio para vivir”.
Echarren alertó que esta dinámica está llevando a los municipios a una situación límite: “Estamos en una zona de peligro real, que es la crisis de los Estados”.
Críticas al modelo económico
El jefe comunal fue tajante en su diagnóstico: “El interior sabe que el mercado no está cuando las rutas están destruidas, cuando el jubilado no llega a fin de mes o cuando faltan remedios. Ahí tiene que estar el Estado”.
Además, cuestionó lo que definió como una “desconexión total” del Gobierno con la realidad: “Está derrumbando todo con la idea de que la mano invisible del mercado va a ordenar”.
Debate político y futuro
Echarren también planteó la necesidad de discutir una alternativa política: “Todos sabemos cómo termina este proceso económico, podemos discutir los tiempos, pero no el final”, afirmó.
Desde una mirada generacional, sostuvo: “Soy parte de una generación que fue víctima del neoliberalismo de los 90, vi cómo se destruyeron familias y comunidades”.
Finalmente, llamó a construir una nueva etapa política: “No es más izquierda o derecha, es democracia contra autoritarismo, Estado versus corporaciones. Hay que construir algo nuevo y terminar con la Argentina pendular”.
Y concluyó con una definición política: “Hay que salir a la cancha, animarse y volver a creer en nosotros mismos”.







