La exembajadora argentina ante el Reino Unido y exdiputada nacional cuestionó duramente el reciente discurso del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y puso en duda que el cambio de posición del Gobierno responda a una verdadera defensa de la soberanía argentina. En diálogo con Gustavo Sylvestre en Mañana Sylvestre, por Radio 10, sostuvo que se trata de una estrategia electoral y advirtió sobre el avance de los intereses de Estados Unidos y Gran Bretaña en el Atlántico Sur.
“No le creo nada”, afirmó la ex diplomática argentina Alicia Castro al referirse al discurso de Milei sobre Malvinas. Según la exembajadora, el mandatario habría adoptado esta postura a partir de un cálculo político: “Lo hace porque ve si en las encuestas sube y lo hace como plataforma de lanzamiento de su campaña por la reelección”.
Pero Castro fue más allá y definió el giro presidencial como un posible “caballo de Troya”, al al advertir que detrás del discurso sobre la soberanía podría existir una estrategia vinculada a otro modelo de seguridad y política exterior.
La advertencia sobre la doctrina de seguridad nacional
Durante la entrevista, Castro puso el foco en lo que considera un aspecto todavía más preocupante: el regreso de una concepción basada en la denominada doctrina de seguridad nacional.
“Hace tiempo que Milei está intentando la reimposición de la doctrina de seguridad nacional y ni ayer ni hoy nuestra nación tiene que ver con esta filosofía”, señaló.
La exembajadora explicó que esta doctrina parte de la idea de que el principal enemigo se encuentra dentro del propio país. “Es básicamente la idea de que el enemigo está dentro del país, no afuera”, afirmó.
En ese sentido, recordó el origen de esa concepción en Estados Unidos durante la década de 1960 y su posterior influencia en las Fuerzas Armadas latinoamericanas.
Según Castro, esta mirada terminó justificando la persecución política y la represión durante las dictaduras de la región. “Esto justifica golpes de Estado, torturas, desapariciones, porque es una guerra aunque no veas uniformes enemigos”, afirmó, y sostuvo que en la Argentina esa doctrina constituyó “la base ideológica de la dictadura de 1976”.
Preocupación por el nuevo esquema de seguridad
Castro también expresó preocupación por el anuncio de Milei de conformar un consejo de seguridad integrado por distintas áreas del Gobierno.
“Milei ha anunciado, ha confirmado la formación de un consejo de seguridad integrado por Defensa, Seguridad, Cancillería y Economía. Y esto es lo que creo que es altamente preocupante”, señaló.
A eso sumó el anuncio de un reequipamiento militar y la creación de una “base integrada” en Tierra del Fuego. Para Castro, la ubicación geopolítica de la provincia resulta particularmente sensible por su cercanía con la Antártida y las islas del Atlántico Sur.
“La provincia de Tierra del Fuego incluye también a las Islas del Atlántico Sur y las Malvinas, que son puerta de entrada a la Antártida”, explicó.
En ese contexto, destacó la importancia estratégica que podría adquirir la región en las próximas décadas: “La Antártida puede ser un gran recurso, una gran fuente de recursos y una gran fuente de agua”.
“Estados Unidos está usando nuestras Malvinas”
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la advertencia de Castro sobre la utilización de la cuestión Malvinas en la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido.
“Estados Unidos está usando nuestras Malvinas para negociar con Gran Bretaña”, denunció.
Según explicó, Washington estaría utilizando la cuestión de las islas como parte de negociaciones vinculadas al financiamiento de la OTAN. “Hablan de Malvinas como si fuera un activo propio de los Estados Unidos”, afirmó.
Para Castro, esta situación demuestra que la disputa por las islas debe ser analizada dentro de un escenario geopolítico más amplio, en el que intervienen intereses estratégicos de las principales potencias.
Críticas al Gobierno por su relación con empresas vinculadas a Malvinas
La exembajadora también cuestionó la política del Gobierno frente a empresas extranjeras vinculadas con la explotación de recursos en la zona de Malvinas.
En particular, planteó interrogantes sobre la aplicación de sanciones a empresas que participan de actividades hidrocarburíferas en el área reclamada por la Argentina.
“¿Qué sanciones va a aplicar Milei? Al día siguiente ya tendría que estar sancionando a Navitas, que es una empresa israelí”, sostuvo.
Castro también vinculó este reclamo con los posicionamientos del Presidente respecto de Israel. “Milei se autodefine como el presidente más sionista del mundo”, señaló, y cuestionó que, durante sus viajes a Israel, el mandatario no haya planteado el conflicto generado por la actividad de empresas vinculadas a ese país en Malvinas.
El interrogante sobre Elsztain y la Falkland Islands Company
Otro de los puntos planteados por Castro fue la supuesta participación del empresario Eduardo Elsztain en la Falkland Islands Company. La exembajadora citó una información publicada por La Nación y sostuvo que el empresario tendría una participación minoritaria en esa compañía.
A partir de esa información, Castro planteó un interrogante dirigido directamente al Gobierno: “La pregunta es: ¿va a sancionar a partir de hoy, como prometió Milei, a los israelíes y a su amigo Elsztain?”.








