InicioActualidadJulián Domínguez: “Lo que...

Julián Domínguez: “Lo que no cierra no son las políticas sectoriales, lo que no cierra es el modelo de país”

En diálogo con Gustavo Sylvestre en Radio 10, el exministro de Agricultura analizó la situación del campo argentino y las recientes medidas anunciadas por el presidente Javier Milei. Fiel a su estilo reflexivo y con fuertes definiciones políticas y económicas, Domínguez no escatimó en críticas: “El presidente vive en un país irreal. El país que tiene en su cabeza no es el país que vivimos los argentinos”.

Para analizar el impacto de la baja de las retenciones a las exportaciones al campo consultamos en Mañana Sylvestre al ex ministro de Agricultura Julián Domínguez quien puso énfasis en la caída del consumo interno de carne, en gran parte relacionado con la baja del poder de compra de los salarios.

Según explicó, “dejamos de consumir entre 6 y 7 kilos menos de carne por año, lo que representa unas 250.000 toneladas. Lo que el presidente presenta como récord de exportación es, en realidad, el consumo que le sacó a los argentinos”.

En ese sentido, señaló que se está atravesando el nivel de consumo de carne “más bajo de toda la historia”, y remarcó: “La ganadería no creció, cayó el consumo y aumentaron las exportaciones. No hay una política ganadera, y además está cayendo el stock”.

Domínguez también advirtió que la Argentina “está muy cara en dólares” y que “cada vez cuesta más ingresar a los mercados internacionales con los costos que tiene la producción local”. Rechazó además las afirmaciones presidenciales sobre las retenciones: “Anuncia una reducción en carne, pero baja 3 puntos al maíz. Eso significa que el productor ganadero gana cero, porque el aumento del maíz lo recibe en su estructura de costos”.

Sobre la situación productiva en general, apuntó: “Según datos del propio Ministerio de Economía, el 70% de los contratistas tienen rentabilidad negativa. Y el 30% restante, los productores con tierra propia, tienen márgenes justos. Las economías regionales están detonadas”.

Para Domínguez, la raíz del problema no es solo agropecuaria: “No es un problema de política sectorial, es un problema del modelo de país. Con costos en dólares tan altos, retenciones elevadas, costo logístico y de combustible altísimo, este modelo no cierra”.

También denunció el desfinanciamiento de organismos clave: “El sector le planteó infraestructura por INTA, SENASA, rutas, canales y obras de financiamiento. ¿Y qué respondió el presidente? Con barbaridades y acusando a la casta. Pero hay que decirle que el único sector que va a terminar aportando los dólares para pagar la deuda que él contrajo es el campo”.

En el plano político, calificó el mensaje presidencial como “extrafalario, sin lógica, diciendo cosas y haciendo lo contrario”. Y fue categórico: “Hoy el presidente está entregando los resortes nacionales al sistema financiero global”.

Consultado sobre el impacto inmediato de las políticas, Domínguez detalló que “quedan entre 18 y 20 millones de toneladas de soja y 14 o 15 millones de maíz por liquidar”, pero advirtió: “No hay programación de ventas a futuro. El que tenía que vender ya vendió. Lo que queda se va a ir vendiendo en función de las necesidades”.

Subrayó además que “el 72% de la tierra en la Argentina la trabajan contratistas rurales”, un dato que –dijo– debe estar presente a la hora de evaluar políticas públicas.

A nivel ideológico, Domínguez reivindicó su pertenencia al pensamiento social cristiano y peronista: “Yo soy católico, creo en la justicia social y en la comunidad. Nadie se salva en una comunidad donde hay un hermano argentino muriéndose de hambre. Ese no es el país que queremos”.

Rechazó tajantemente la estigmatización ideológica: “Nosotros no somos el partido del Estado. Somos pueblo. Y creemos en un país donde nadie se salva solo”.

Finalmente, Domínguez trazó una comparación histórica: “En los años 90, los campos estaban embargados y los productores ahogados. Fue Néstor quien les sacó la soga del cuello. En 2003 se producían 50 millones de toneladas, cuando dejamos el gobierno eran 100. Nadie puede decir que con nosotros el campo no tuvo rentabilidad”.

Y cerró con una fuerte advertencia: “Cada vez que la Sociedad Rural apoyó ideas como las que hoy expresa el presidente, terminó mal. Esta vez no va a ser diferente. No es un problema del campo: lo que no cierra es el modelo del país”.

Te puede interesar