“Uno lo hizo de corazón”, dice Facundo Olivera, un joven barbero de apenas 17 años que conmueve con su iniciativa solidaria en Lomas de Zamora. Todos los lunes, en su barbería de la calle Alsina 2098, corta el pelo gratis a jubilados como forma de devolver un poco de dignidad a quienes más lo necesitan.
Desde muy chico, Facundo sintió atracción por el mundo de la barbería. «Corto desde los tres años», cuenta con una naturalidad que sorprende. No heredó el oficio, pero sí la pasión, y con esfuerzo realizó un curso que le permitió abrir su propio local. “Solamente porque me gustaba cómo se cortaban los chicos”, comentó sobre los inicios de su proyecto en Mañana Sylvestre.
La idea de ayudar a los jubilados nació durante una charla familiar. «Estábamos con mi mamá y mi hermana sentados en el sillón de la barbería y vimos una noticia de jubilados que no llegaban a comprar los remedios con la plata que cobraban», relata. Frente a esa realidad, Facundo propuso una solución concreta: cortarles el pelo gratis todos los lunes. “Mi mamá me dijo ‘si a vos te parece, sí’, y así salió la idea del primer lunes”.
La respuesta no tardó en llegar. “El primer lunes vinieron doce clientes, el segundo hice veinte. Hoy seguro va a haber fila”, anticipó entusiasmado durante una entrevista en Radio 10. Con los jubilados, dice, se ha generado un vínculo muy especial. “Me agradecen mucho. Todos los días pasan, me aplauden, me tiran besos o siempre me dan algo a cambio”, relata con emoción.
Facundo abre su barbería de lunes a sábado a las 9:30 y cobra $9.000 por corte para el público general. Pero los lunes están reservados exclusivamente para quienes más lo valoran. “Siempre hay algún abuelo que se hace un pelo a cero”, cuenta entre risas.
A pesar de su corta edad, Facundo ya es dueño de su propio negocio y un referente en su comunidad. “Me felicitan mucho los vecinos. Muchos se vienen a cortar y otros me traen cosas”, comenta sobre la recepción de su gesto solidario.
Su cuenta de Instagram funciona como vidriera de los cortes del día y como una forma de difundir su propuesta. Facundo Olivera es el ejemplo concreto de que la juventud no está desvinculada de la realidad, sino que muchas veces lidera con sensibilidad e iniciativa. “Todo lo que se da vuelve”, le dijeron en la entrevista, y él lo sabe: “Uno lo hizo de corazón, pero la gente me está apoyando muchísimo”.
Su barbería ya se convirtió en un pequeño símbolo de compromiso social en el conurbano sur.