Una nueva polémica se abre a nivel político y judicial tras las denuncias realizadas por la jueza Ana María Figueroa, integrante de la sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, quien aseguró haber recibido «presiones» durante el Gobierno de Macri en el marco de la causa que investigaba la constitucionalidad del Memorándum con Irán.
En Mañana Sylvestre opinó al respecto el ex juez federal de La Plata, Carlos Rozanski, quien sostuvo que hubo un plan sistemática de presiones al poder judicial desde el macrismo y sostuvo que uno de sus máximos arietes fue el actual procurador de la ciudad de Buenos Aires Juan Bautista Mahiques.
El ex magistrado habló de la presentación que hiciera ante la ONU en 2018, la Asociación de Abogados por la Justicia de La Plata, Berisso y Ensenada en relación por la presunta falta de independencia de poder durante el macrismo.
“Esto fue parte de un plan específico del gobierno de Mauricio Macri. Y explica cómo el Gobierno estaba trabajando para perseguir, cooptar y cercenar (funcionarios del poder judicial) y el plan que tenía Macri era la transferencia de recursos como nunca antes en la historia argentina, y no se puede saquear un país si no se tiene una Justicia cooptada y amenazada”, expresó Rozansky en Radio 10.
“Juan Bautista Mahiques era la pata del lawfare en el Consejo de la Magistratura, era un sicario de Mauricio Macri. Es uno de los que denuncié penalmente, no me extraña que a la doctora (Ana María) Figueroa recibiera presiones. Se buscaba disciplinar, lo importante es que conociéramos el nombre de parte de ella”, precisó.
Lunes 4 de mayo de 2020






