En Mañana Sylvestre, el periodista quien conoció al odontólogo en prisión, opinó sobre la decisión del juez Raúl Dalto, de ordenar el regreso a la cárcel del odontólogo, quien asesinó a su familia en noviembre de 1992. Palacios recordó dichos de un perito del propio Barreda que en el juicio aseguró que el dentista “es peligroso y podría repetir aquella matanza”.
“No me sorprendió que Barreda pueda volver a la cárcel, pero me sorprendió por lo que había dicho el juez de La Plata, que en su momento cuando Barreda fue con Berta, a los tribunales parecía que estaba todo bien”, indicó Rodolfo Palacios, autor del libro “Conchita, Ricardo Barreda el hombre que no amaba a las mujeres”, y quien llegó a conocer en forma cercana al autor del cuádruple crimen de La Plata.
Ayer el juez Raúl Dalto decidió el regreso a prisión de Barreda en virtud de una “situación de peligro inminente por la debilidad mental que padece Berta y el riesgo de que eso pueda provocar una reacción por parte de Barreda”, según indicó.
“Lo de Barreda, me pareció que fue como abrir el paraguas porque fue a la Justicia, a decir que había problemas de convivencia porque Berta tiene problemas neurológicos. Es decir que le pasó la culpa a ella, es como una manera de preparar el terreno por si ella lo denunciaba”, sostuvo el periodista pero consideró “esa maniobra le terminó jugando en contra”, al odontólogo.
“Berta fue importantísima para que Barreda saliera en libertad condicional, que no sólo fue su sostén afectivo sino económico. Barreda recién ahora empezó a cobrar su jubilación, pero durante 7 años Berta lo mantuvo económicamente y el estar en libertad condicional, el vivir con ella fue una garantía para que él pudiera gozar de ese beneficio”, relató el periodista.
Respecto de su libro, comentó “trata sobre los encuentros con Barreda y donde estaba Berta, y yo veía los maltratos verbales de Barreda hacia ella. Cuando yo estaba vi que la llamaba “Chochán” (por chancho), la desmerecía, y no había reciprocidad en el afecto, porque no se veía un gesto de cariño, de reconocimiento de él hacia a ella”.
En este sentido trajo a colación los dichos del perito Miguel Maldonado en el juicio a Barreda quien aseguró entonces que el odontólogo “es peligroso y podría repetir aquella matanza”.
Respecto a los sucesos del año 1992, el escritor puso en duda las justificaciones de Barreda acerca del presunto maltrato del que era objeto por parte de su familia, según su relato, y consideró probable “que los maltratos estuvieran en su cabeza y que realmente no hubieran existido”.
Barreda fue trasladado a la Unidad 25 de Olmos, una prisión especial para ancianos, donde el dentista ya había pasado un tiempo.
Martes 23 de diciembre de 2014







