En medio de crecientes quejas de usuarios por la reducción de servicios, Favio Otero analizó la delicada situación del sector en diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10. El dirigente empresarial confirmó atrasos en los pagos del Estado y advirtió sobre las consecuencias operativas y sociales. El empresario aseguró que la situación podría destrabarse -al menos en el corto plazo-, si se deposita parte de lo adeudado en materia de subsidios.
“La preocupación existe y es real, pero esperemos que no persista en el tiempo”, sostuvo el secretario de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros, Favio Otero, ante la consulta sobre la quita de frecuencias y posibles recortes de líneas. Sin embargo, rápidamente planteó el núcleo del problema: la falta de acreditación de fondos. “Al día de hoy se había dicho que íbamos a cobrar parte de lo adeudado, pero hemos chequeado las cuentas y ese íntegro no ha aparecido”, explicó.
Según detalló, las empresas aguardan el pago de la compensación tarifaria correspondiente a febrero —que debió haberse abonado a fines de marzo—, además de un remanente del último cuatrimestre del año pasado y los adelantos habituales para afrontar salarios. “Nos deben un 3% del último cuatrimestre y el adelanto de abril, que normalmente se usa para pagar sueldos”, precisó.
Otero advirtió que, aun si se regularizara la deuda, el alivio sería transitorio: “Si hoy tuviéramos un pago total, podríamos hacer frente a la coyuntura, pero duraría muy poco”. En ese sentido, planteó un problema estructural del sistema: “El esquema es perverso. Si pedimos más compensación, parece que cargamos al Estado; si pedimos más tarifas, sabemos que el pasajero no lo resiste”.
En términos concretos, el dirigente trazó un escenario de fuerte impacto en caso de trasladar los costos al usuario. “Para cubrir lo que falta sin subsidios, estaríamos hablando de un aumento cercano al 30% en la tarifa”, afirmó, al explicar que hoy los ingresos por boleto representan apenas el 40% del total del sistema.
La incertidumbre también alcanza al pago de salarios, un punto crítico que podría derivar en conflictos gremiales. “Va a haber empresas que van a poder pagar y otras cuya capacidad de endeudamiento ya está extinguida y no van a poder lograrlo”, reconoció, dejando abierta la posibilidad de medidas de fuerza.
Finalmente, Otero confirmó que el sector fue convocado a una reunión con autoridades nacionales para intentar destrabar la situación, aunque cuestionó la demora. “La penuria que está pasando la población es tremenda, esto tendría que haberse tratado antes”, señaló.
Mientras tanto, el impacto ya se percibe en la calle: menos frecuencias, mayor espera y un sistema que, según advierten desde el sector empresario, enfrenta tensiones crecientes entre costos, subsidios y tarifas.







