Quien fuera el nieto recuperado número 75, estuvo en Mañana Sylvestre por Radio Del Plata y expresó su profunda satisfacción por el hallazgo de Guido Carlotto, el nieto de la presidenta de Abuelas de Mayo, Estela de Carlotto.» Hoy la mayor parte de la sociedad acompaña el trabajo de Abuelas, y esa es una batalla cultural ganada», dijo.
“Se nota que en estos años hubo una agenda política en Derechos Humanos porque cuando aparecieron nietos en los ´90 y luego en principios del 2000, en el barrio donde vivía y en parte de la sociedad, se decía cómo podés hacer esto a las personas que los criaron. Y la verdad que esto cambió. Y la mayor parte de la sociedad acompaña”, expresó Horacio Pietragalla, nieto recuperado número 75 y diputado nacional por el FPV, sobre la aparición de Guido, el nieto de Estela de Carlotto.
“Fue gran el esfuerzo de Abuelas para instalar el tema, porque siempre se distorsionaba y la gente no entendía. Pero esa batalla cultural se fue ganando, y obvio que Estela nos convocó a los nietos que dudábamos con ese discurso”, remarcó.
En relación a su caso, Pietragalla comentó que se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo en mediados de 2002, en plena crisis tras la caída del Gobierno de Fernando De la Rúa.
“Yo venía con dudas desde la adolescencia, y en abril 2003 recupero la identidad y me dan la confirmación genética. Yo tenía dudas porque tiene un padrino que era el apropiador de Victoria Montenegro, nos criamos juntos en el mismo edificio, y yo estaba entregado a la empleada doméstica de este militar. Y yo tengo casi 2 metros y ellos eran físicamente diferentes”, puntualizó.
“La mujer que me crió trabajaba para militares, yo estaba destinado a (una familia de) militares que a último momento tiene un arrepentimiento, y no quieren saber nada. Pero tuve la suerte que no me inculcaron una ideología muy fuerte en el sentido castrense”, expresó.
Sobre cómo vive hoy su relación con sus padres adoptivos, Pietregalla manifestó los cambios de conducta que marcaron esos vínculos, con el paso del tiempo.
“Yo sinceramente al principio los quería defender por una cuestión de culpa, sobre la decisión que tomaron, pero yo hoy casi no tengo relación con ellos porque siento que me engañaron, que me podían haber dado una mano, y cuando recuperé mi identidad ya no tenía abuelos, y hacía poquito que habían fallecido mis abuelas. Esa mentira no se puede disociar de esas ausencias”, explicó.
Audio completo de la entrevista
Miércoles 6 de agosto de 2014



