En la antesala del tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación, el dirigente justicialista Alejandro “Topo” Rodríguez cuestionó con dureza el rumbo del oficialismo y el rol que están jugando algunos gobernadores en la negociación parlamentaria. En diálogo con Gustavo Sylvestre por Radio 10, alertó que el proyecto avanza mediante acuerdos políticos que dejan afuera a los trabajadores y a sus organizaciones representativas.
El politólogo, director del Instituto Consenso Federal y ex diputado nacional por el justicialismo, Alejandro «Topo» Rodríguez remarcó que, si bien el Gobierno asegura contar con los votos necesarios para aprobar la iniciativa en general el próximo miércoles, el verdadero conflicto se dará en la discusión artículo por artículo. “Ahí es donde se va a ver con claridad qué intereses se están defendiendo”, sostuvo.
Según el dirigente, los gobernadores se convirtieron en actores clave del proceso, negociando el acompañamiento de sus senadores a cambio de concesiones del Ejecutivo nacional. “Se está configurando un esquema de intercambio político que poco tiene que ver con mejorar el empleo o proteger derechos laborales”, señaló.
El rol de la CGT
En ese contexto, Rodríguez destacó la movilización convocada por la CGT para el mismo día en que se debatirá la reforma en el Parlamento. A su entender, la protesta expresa el rechazo de amplios sectores sindicales y sociales frente a un proyecto que, afirmó, “precariza el trabajo, debilita la negociación colectiva y consolida un modelo de ajuste”.
“El Gobierno intenta mostrar fortaleza parlamentaria, pero lo que hay es una enorme fragilidad social”, advirtió el ex diputado nacional, al tiempo que subrayó que la conflictividad irá en aumento si se insiste en avanzar con reformas sin consenso. “No se puede legislar de espaldas a la calle y mucho menos cuando están en juego derechos históricos”, concluyó.
Por último, el ex ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires en tiempos de Daniel Scioli cuestionó el acuerdo comercial alcanzado por el gobierno de Milei con Estados Unidos y adviritió las consecuencias que traerá para la producción nacional la apertura de importaciones a ese país.
«Nuestra relación comercial con Estados Unidos hoy está peor que hace unos años», señaló en Radio 10.



