En diálogo con Mañana Sylvestre, el presidente de la Cooperativa de Recicladores Urbanos «Creando Conciencia», Edgardo Jalil, detalló los logros conseguidos por los trabajadores de este emprendimiento sito en Tigre, quienes a partir de un subsidio del Ministerio de Industria, accedieron a fabricar máquinas que mejoran la calidad del producto y brindan más seguridad a los trabajadores.
“La cooperativa está en la localidad de Benavidez en el partido de Tigre, estamos cerca del complejo de barrios privados de Nordelta. La recolección la hacemos en Benavídez con nuestros vehículos, y llegamos a hacer acuerdos con los barrios para hacer la recolección diferenciada. De esta manera garantizamos que los residuos no sean húmedos, sino residuos previamente clasificados por los vecinos”, comentó Edgardo Jalil, referente del gurpo de recicladores urbanos “Creando Conciencia”, sobre los avances del emprendimiento.
“Somos 46 socios, y cuando empezamos éramos 4. Por suerte nos ha tocado tener mucho trabajo y tenemos la expectativa de crecer y ser más”, destacó.
Acerca de cómo se dio la incorporación de maquinaria, Jalil precisó que “buscamos la alternativa de poder generar mejores condiciones de trabajo a los socios de la cooperativa, y junto a un grupo de diseñadores analizamos qué tipo de maquinaria se podía construir que no sea cara ni lleve demasiada tecnología, sino que sea simple, sencilla, y de fácil uso y construcción”, indicó.
“Nos dimos cuenta que la moledora de vidrio era algo que necesitábamos porque la cooperativa procesa más de 100 toneladas por año, y esto era hecho por un compañero con una maza dentro de un volquete, y qué mejor que empezar por ahí. Nos encontramos con un subsidio que otorga el Ministerio de Industria y con la posibilidad de poder comprar herramientas para construir esa maquinaria”, dijo Jalil.
En Radio Del Plata, detalló que “pudimos conseguir un torno, plegadoras y maquinaria que se precisa para armar la metalúrgica y construir esta máquina. Ya el prototipo se terminó, está en la etapa de pruebas y trabajando hace más de una semana, y dio muy buen resultado por la cantidad que procesa y la calidad de lo que se rompe”.
“Esto nos permitió ver qué otras necesidades teníamos y estuvo la idea de poder hacer un molino para moler el telgopor, y también una removedora de etiquetas que se hacía en forma muy manual y con riesgo de lastimarse, y lo estamos llevando a cabo”, cerró.
Audio completo de la entrevista
Miércoles 15 de octubre de 2014







