El funcionario del gobierno de Scioli garantizó en Mañana Sylvestre el tránsito normal en la vuelta de los turistas desde la Costa Atlántica, y negó que en ningún momento hubiera estado en riesgo de derrumbe el Puente Guerrero, como se dijo en algunos medios. Además evitó polemizar con Randazzo, y dijo que en realidad el problema se dio por una “mala praxis” de la empresa concesionaria que realizó obras ferroviarias sobre el Río Salado.
“Hoy para volver de la costa los usuarios de la Autovía 2 van a tener los dos carriles habilitados”, aseguró el ministro de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, al señalar que para garantizar el tránsito fluido en el regreso a la Capital se utilizará uno de los carriles hacia Mar del Plata, invirtiendo la dirección del tránsito en ese sector.
Arlía aseguró que el Puente Guerrero “está en condiciones de absorber tránsito liviano”, reconoció el problema surgido en una de sus vigas pero descartó que en algún momento se haya corrido riesgo de derrumbe.
Quienes transiten en dirección a Mar del Plata durante el día de hoy, deberán tomar un desvío a la altura de Lezama, por la ruta 57 y desde ahí a la ruta 41 durante 40 km hasta retomar a la Autovía 2 pasando el Puente Guerrero.
Chispazos con Randazzo
Por otra parte, evitó polemizar con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y dijo que se malintepretaron sus palabras, en medio del cruce con quien es competidor en las PASO del gobernador Daniel Scioli.
“Producto de la construcción de un nuevo puente ferroviario y de un nuevo puente vial para reemplazar este puente, los trabajos que llevó adelante la contratista de la obra adolecen a mi entender de mala praxis y eso no quiere decir que la responsabilidad sea del ministro del Interior y Transporte”, consignó.
Martes 17 de febrero de 2015





