El profesor y licenciado en criminalística, en Mañana Sylvestre por Radio Del Plata, tiene la sospecha que al fiscal lo asesinaron, y dio por tierra con la hipótesis de un posible suicidio inducido. Locles puso dudas sobre la investigación judicial y consideró que hoy “tiene una cancha totalmente embarrada”.
“Esto cierra en un suicidio, pero no fue un suicidio, fue un homicidio. El suicida no es una persona que un día habla con la fuerza y el coraje con el que habló el fiscal –equivocado o no- y en 3 días se decida su suicidar”, recalcó el experto en pericias criminalísticas Roberto Locles sobre la muerte del fiscal federal Alberto Nisman.
El perito consideró que en Nisman no están dadas las condiciones para un suicidio porque, a decir de Locles el suicida cumple una serie requisitos previos, como perder el instinto de conservación, y también su autoestima, y eso “no está en el perfil del doctor Nisman, por lo menos por lo que vi en televisión”.
“Hay un manual del FBI que dice cómo hacer una investigación criminal cuando la muerte es dudosa. Primero se tiene que investigar el homicidio hasta las últimas consecuencias. Si no hay elementos de homicidio entonces se va hacia el suicidio y por último al accidente”, remarcó.
En ese sentido, Locles no ahorró críticas hacia la tarea llevada adelante por la Justicia en la investigación de la causa y consideró que a esta altura, “esto es una cancha totalmente embarrada, una cosa ridícula”, disparó.
Por otra parte, desligó de la muerte de fiscal a Diego Lagomarsino, asesor de Nisman y quien proveyera al fiscal del arma calibre 22, que fue la finalmente lo ultimara. “No veo elementos que lo puedan relacionar con este hecho”, dijo.
Locles, en Radio Del Plata apuntó a la posible participación de agentes de inteligencia en la muerte del fiscal. “Ellos tiene elementos para abrir puertas, no les importa las combinaciones porque abren cajas fuertes”, dijo y agregó respecto a la posición del cuerpo de Nisman, encontrado tirado en el baño de su departamento: “El cuerpo queda fláccido 2 horas, la rigidez se da dos horas después de la muerte, y se lo pudo poner en una posición como para que no se pueda abrir la puerta”.
Audio completo de la entrevista
Viernes 30 de enero de 2015



