En comunicación con Mañana Sylvestre, el padre de Julián Salas, amigo de Lucas González, y quien conducía el auto durante la persecución policial contó detalles de cómo se dio la balacera que se llevó la vida del joven. «Mi hijo está destrozado, el fallecimiento de Lucas fue un balde de agua fría, se conocían desde chicos», expresó.
Javier Salas es papá de Julián, uno de los amigo de Lucas González y contó en diálogo con Gustavo Sylvestre detalles de cómo sucedió la balacera policial que finalizaron con la muerte del joven futbolista de Barracas Central.
“Fueron en mi auto, Julián tiene todos los papeles en regla, tiene su registro, tiene su cédula azul; el auto tiene seguro, tiene VTV, tiene todo en regla. Se fueron para allá, terminaron de entrenar, se sacan una foto los tres», comentó Javier en Radio 10.
«Cuando salen de la prueba del club, se suben al auto paran en un kiosco a comprar un jugo y a una cuadra los intercepta un auto. Se bajan los policías, estos delincuentes y empiezan a disparar, mi hijo intento escapar con el auto y fue ahí cuando Lucas cae por el balazo que le dispararon», relató Salas.
«Pararon en un semáforo para pedir ayuda y ahí fue cuando los detuvieron. La ambulancia tardó más de diez minutos en buscar a Lucas”, expresó y agregó que «los policías decían que el auto había salido de la villa y eso no es así, el auto salía del entrenamiento del Club Barracas».
Además del dolor que tiene hoy su hijo, por la pérdida de su gran amigo. «Mi hijo está destrozado, el fallecimiento de Lucas fue un balde de agua fría, con mi hijo se conocían desde chicos», señaló.
En tanto sobre Lucas González, Javier Salas comentó: “Era un pibe bueno, criado como cualquier pibe bueno, iban a comprar una gaseosa, no estaban haciendo nada malo».




