“Tuve primero un aserradero en Colonia Echarren que se lo dejé a mis sobrinos y después instalé una fábrica de puertas y ventanas que anduvo bien, no digamos que era floreciente, pero tampoco el desastre que es ahora. Tenía 600 metros cuadrados, con maquinaria adecuada y stock de madera suficiente. Tenía 27 empleados, pero las cosas no empezaron a andar bien, las ventas empezaron a caer. Estoy bastante amargado”, contó Jorge Rivera, ex empresario en Río Colorado, quien fuera candidato a intendente por el PRO y ahora vive como linyera.
“Estuve con (el ministro de Seguridad bonaerense Cristian) Ritondo y Lucas Delfino (actual funcionario del Ministerio del Interior), y me parecieron buena gente, pero después me empecé a desilusionar y a sentir mal”, dijo sobre su paso como candidato del PRO, aunque reconoció que ideológicamente nunca se había sentido cómodo con Cambiemos: “Tomé una estructura y era la única alternativa. No abrazo las causas.”
Ahora, Rivera recorre Río Colorado con su bicicleta y un carro donde coloca carteles y leyendas contra el Gobierno y la política en general. “Salgo a hacer algo, predico y llamo la atención”, dijo.
Sobre su emprendimiento comercial sostuvo que dio un paso al costado y “se lo dejé en mis obreros y está en buenas manos”. A la vez manifestó con orgullo haberle construido 7 viviendas para algunos de sus empleados.
Por último, remarcó el fuerte impacto que tuvo en la localidad la crisis económica y la caída del consumo. “Acá es un desastre. Donde antes producíamos manzanas y peras, es un cementerio, ya sin luz siquiera. No sabe la tristeza que hay”, indicó.
Viernes 14 de julio de 2017






