La investigador de la Facultad Regional de Concepción del Uruguay, dependiente de la UTN, y el CONICET, en Mañana Sylvestre, brindó detalles del estudio que desarrolló que demostró que la eficacia de restricciones sanitarias como la suspensión de la presencialidad escolar como medida para limitar la diseminación del COVID-19.
“En un contexto de alta circulación, la evidencia demostró que la suspensión de la presencialidad escolar ha contribuido a disminuir los contagios. En el área metropolitana donde se suspendieron las clases presenciales el descenso de casos fue mayor que lo en lo que fue la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el Conurbano los casos descendieron un 22% y en la Ciudad de Buenos Aires fue del 13%», indicó la investigadora Soledad Retamar, integrante de la Facultad Regional de Concepción del Uruguay, dependiente de la UTN, y el CONICET en conversación con Gustavo Sylvestre en Radio 10.
«En el resto de países hay un gran consenso sobre en qué momento se acepta como un límite superior suspender la presencialidad. Si estamos dispuestos a bajar la circulación viral, tenemos que establecer parámetros en los que todos estemos de acuerdo y se determine en qué momento hay que restringir determinadas actividades», precisó.
Según la especialista, medidas restrictivas similares se tomaron en países centrales, como forma de contener la circulación comunitaria del virus.
“En Francia, Bélgica, Estados Unidos, en la mayoría de los países se estableció estos consensos y se respetan. Es importante debatirlo en forma seria, más allá de que haya muchas actividades a las que le impacte la circulación comunitaria del virus”, concluyó.
Miércoles 12 de mayo de 2021








