El ministro de Agro y Producción de Misiones, Facundo López Sartori, advirtió en Mañana Sylvestre sobre el colapso de la economía yerbatera y el impacto social que atraviesa la provincia tras las medidas de desregulación impulsadas por el gobierno nacional. En Radio 10, fue contundente: “Esto no es un accidente ni una mala política: es una decisión consciente que está quebrando a las economías regionales”.
En Mañana Sylvestre, el ministro de Agro y Producción misionero Facundo López Sartori se refirió a la eliminación de los mecanismos de regulación del mercado yerbatero y plante´po que «en diciembre de 2023 el kilo de hoja verde se pagaba 53 centavos de dólar. Hoy está en 14. Estamos hablando de la planta, antes de cualquier proceso de industrialización”, detalló.
Según López Sartori, esta caída abrupta generó un daño directo sobre miles de familias: “Son 2.500 familias productoras y otras 2.500 de trabajadores rurales que hoy están perdiendo más del 70% de su poder adquisitivo. Esto no es justo ni federal”.
“Decisiones tomadas desde un escritorio en Buenos Aires”
El ministro apuntó directamente contra la lógica centralista del gobierno nacional. “No se puede manejar la economía regional desde una oficina sobre la Avenida General Paz. Acá hay frontera con Brasil y Paraguay, realidades productivas distintas que no se tienen en cuenta”, afirmó.
Y agregó: “Nuestra identidad nacional es el mate, y hoy esa identidad está siendo perjudicada por decisiones que desconocen el territorio”.
Oligopolio y falso libre mercado
López Sartori también cuestionó la idea de “libre mercado” aplicada al sector. “La economía yerbatera es un mercado imperfecto: hay muchos productores y muy pocos compradores. Ocho molinos compran el 80% de la hoja verde de más de 12.000 productores”, explicó.
En ese contexto, fue categórico: “No se puede hablar de libre comercio cuando hay un oligopolio. El Estado tiene que intervenir para ordenar esas imperfecciones. Esto lo saben el Presidente y los ministros”.
Éxodo a Brasil y desintegración familiar
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue el impacto social. “Se está dando un éxodo de trabajadores misioneros hacia Brasil. Muchas veces no se va toda la familia: se va una persona sola, deja a sus hijos veinte días. Eso rompe la contención familiar”, relató.
Y advirtió: “En 2023 el semáforo de las economías regionales estaba en verde. Hoy está completamente en rojo. Esto ya había sido advertido”.
“Hay chicos que no pueden empezar la escuela”
En el cierre, el ministro reclamó recuperar herramientas de regulación perdidas. “Es necesario devolverle funciones al instituto que ordenaba el precio de la yerba. Hoy estamos viendo situaciones extremas: chicos que no pueden empezar la primaria porque sus padres no cobraron la cosecha”, denunció.
Finalmente, dejó una definición política contundente: “Cuando hay conocimiento previo de lo que va a pasar y aun así se avanza, no es un error. Es una decisión que tiene responsables”.




