Los incendios forestales que afectan a la provincia de Chubut mantienen en vilo a la Patagonia, con focos activos que ya arrasaron cerca de 1.800 hectáreas y obligaron a realizar evacuaciones preventivas. Desde Bariloche, el coordinador de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, advirtió que la situación “sigue siendo muy compleja” y que el pronóstico es “reservado” ante la persistencia de la sequía y la ausencia de lluvias.
“Estamos a unos 90 kilómetros en línea recta del incendio en Puerto Patriada, en El Hoyo. El fuego sigue activo, no está controlado y continúa ampliando su superficie”, explicó el coordinar de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini en Mañana Sylvestre, al detallar que el avance se dirige hacia el sur, en dirección a la localidad de Epuyén. “Cuando el incendio no está contenido, cualquier cambio de viento puede hacer que se expanda muy rápidamente”, alertó.
Según Greenpeace, el último relevamiento indica que el fuego ya consumió unas 1.800 hectáreas, una dimensión que el especialista tradujo para graficar su impacto: “Imagínense 1.800 manzanas de un barrio. Es una superficie enorme”. En ese contexto, confirmó que “ya hay evacuaciones preventivas en zonas periurbanas y rurales, sobre todo por la cercanía del fuego y por las plantaciones de pino, que son altamente inflamables”.
Giardini señaló además un problema estructural que agrava el escenario: “Muchas veces el incendio arranca en plantaciones de pino exóticas. El problema es que después, en lugar de recuperarse el bosque nativo, vuelve a colonizar el pino, que crece más rápido. Eso nos deja una Patagonia cada vez más vulnerable al fuego”.
Consultado sobre la intencionalidad del siniestro, el referente ambiental fue prudente: “Son declaraciones del gobierno provincial a partir de una investigación preliminar de la fiscalía. Yo lo tomo con pinzas. Si bien puede haber casos intencionales, la mayoría de los incendios se deben a negligencia: asados mal apagados, colillas de cigarrillo”.
Ausencia de acciones preventivas
En ese sentido, apuntó a la falta de campañas de prevención y de control efectivo: “Todos sabemos que no se puede prender fuego, pero faltan campañas, falta información para turistas y para la población local, y falta presencia del Estado en zonas muy extensas donde la gente hace lo que quiere porque no hay control”.
Giardini fue más allá y planteó la necesidad de un cambio de enfoque legal: “La destrucción de bosques, ya sea por incendios o por desmontes, debería ser considerada un delito ambiental. Hoy no existe como figura en el Código Penal. Más de la mitad de la destrucción de bosques en Argentina es ilegal”.
Respecto de la capacidad de respuesta, el diagnóstico fue crítico. “Las provincias dependen de pocos aviones hidrantes, en general chicos, que sirven para el ataque rápido. Imaginate que esté viniendo un avión desde Santiago del Estero para colaborar. Somos uno de los países más grandes del mundo y no tenemos infraestructura acorde”, remarcó.
Actualmente trabajan en la zona unos 300 brigadistas, aunque con recambios permanentes. “Un brigadista no puede estar muchos días seguidos en esas condiciones. Necesitás rotación”, explicó. A nivel nacional, advirtió que “en Parques Nacionales hay solo 400 brigadistas cuando se necesitarían al menos 700, y el presupuesto para manejo del fuego y para la Ley de Bosques está recortado o es incierto”.
Falta de recursos
“El presupuesto nacional para manejo del fuego está a la mitad. Todo eso no contribuye a que las provincias tengan más capacidad de respuesta”, sostuvo el experto ambientalista, y describió el escenario como una “manta corta” cuando hay múltiples incendios simultáneos: “Tenés que elegir a cuál ir porque la capacidad es limitada”.
Giardini recordó que la temporada pasada fue “la peor de los últimos 30 años” y advirtió que la actual “parece el capítulo dos de una tragedia anunciada”. “Cuando el fuego alcanza esta magnitud, ya no se trata de apagarlo, sino de controlar daños. Muchas veces se apaga cuando llueve”, señaló.
Finalmente, convocó a la ciudadanía a involucrarse: “Armamos una petición en nuestra página web para que el reclamo ciudadano llegue a los gobiernos. No podemos seguir especulando mientras cada verano tenemos esta situación crítica”.
La petición puede firmarse en greenpeace.org.ar. “Cuanta más gente se sume, mayor será la presión para que este tema sea atendido con la seriedad que merece”, concluyó.




