En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, el actor Gustavo Garzón presentó su regreso a los escenarios con Un hombre solo es demasiado para un hombre solo, una propuesta teatral que combina elementos autobiográficos, ficción y experimentación escénica para reflexionar sobre el amor en la madurez.
Gustavo Garzón vuelve a las tablas y presenta todos los domingos en el Teatro Lourdes (Juan Ramírez de Velasco 419, CABA) el espectáculo «Un hombre solo es demasiado para un hombre solo». La obra narra la historia de un hombre de 70 años que, tras décadas de matrimonio, se enamora por primera vez. “Es una obra sobre el amor, sobre lo que pasa cuando ese sentimiento te atraviesa a cualquier edad”, explicó Garzón, quien además es autor del texto.
Un “falso biodrama” entre lo personal y lo ficcional
El actor definió la propuesta como un “falso biodrama”, un formato híbrido donde se nutre de experiencias personales pero construye un relato ficcional. “Trabajo desde mis propias emociones y sucesos de mi historia, pero al servicio de una ficción”, detalló.
El personaje central —un escritor jubilado, atravesado por la depresión y la imposibilidad de escribir— inicia un proceso introspectivo a partir de la recomendación de su psicoanalista: llevar un diario íntimo. Ese ejercicio lo conduce a narrar su propia historia de amor, desatando una transformación vital que oscila entre la felicidad y la angustia.
La puesta, dirigida por Julia Morgado, propone una estructura dinámica, con 35 escenas que alternan entre pasado y presente, generando un relato fragmentado pero emocionalmente intenso. “El personaje cuenta su pasado al público y vive su presente en escena. Es una especie de juego permanente entre memoria y acción”, explicó.
Casualidades y resonancias históricas
Uno de los elementos más llamativos del proceso creativo fue la elección del nombre del personaje: Joaquín V. González, figura histórica argentina. Garzón relató que inicialmente lo eligió por su sonoridad, sin conocer en profundidad su historia. Sin embargo, durante un viaje a La Rioja —provincia natal del político— se encontró con referencias directas que reforzaron la conexión simbólica.
“Cuando uno está en sintonía creativa, empiezan a pasar cosas muy raras”, reflexionó, destacando cómo esas coincidencias terminaron enriqueciendo la construcción del personaje.
Teatro en tiempos de crisis
Más allá de lo artístico, Garzón también se refirió al contexto social y político actual, al que describió como “hostil”, tanto en la Argentina como a nivel global. En ese marco, planteó que el teatro y la creación funcionan como refugio personal: “Me meto en mis propias cosas para encontrar bienestar, porque el afuera está difícil”.
El actor vinculó su decisión de escribir y montar la obra con un momento de menor actividad laboral: “En vez de quedarme lamentando, me puse a trabajar”, señaló, subrayando el valor de la producción artística como respuesta a la adversidad.
Definiciones políticas
Durante la entrevista, Garzón también hizo referencia al escenario político argentino y expresó su respaldo al gobernador bonaerense Axel Kicillof. Tras participar en una actividad de su espacio en la Ciudad de Buenos Aires, el actor destacó la necesidad de “una construcción seria” que ofrezca una alternativa frente a la crisis actual.
“Estamos viviendo una etapa difícil no solo en lo económico, sino también en lo moral”, sostuvo, y consideró que el dirigente representa “nuevos aires” dentro del panorama político.
Una obra que interpela
Con una recepción positiva del público —“con lágrimas y risas”, según describió—, Un hombre solo es demasiado para un hombre solo se posiciona como una propuesta que interpela desde lo emocional y lo existencial.
En tiempos de incertidumbre, Garzón apuesta a una narrativa íntima que pone en primer plano los vínculos, el paso del tiempo y la posibilidad de transformación. “El amor te puede cambiar la vida en cualquier momento”, resumió.






