La crisis del consumo golpea con fuerza en toda la Argentina, y la provincia de Córdoba no es la excepción. Con una caída en ventas que supera el 19% en unidades y un deterioro profundo en la calidad alimentaria de las familias, el director general del Centro de Almaceneros de Córdoba, Germán Romero, trazó en Mañana Sylvestre un diagnóstico alarmante sobre la situación económica y social actual.
En diálogo con Gustavo Sylvestre por Radio 10, Germán Romero, titular del Centro de Almaceneros de Córdoba reveló que las ventas en comercios de cercanía han caído un 19,1% en los primeros siete meses de 2025, en comparación con el mismo período del año pasado: “Vendieron en unidades, medido sobre un mismo universo de clientes, un 19,1% menos.
Y eso está absolutamente ligado a la pérdida del poder adquisitivo”.Pese a que los clientes no desaparecen —de hecho, muchas familias migran desde supermercados a los almacenes por no poder afrontar compras grandes— el consumo no mejora: “La gente ya no compra lo que debería o lo que quisiera, sino lo que puede. Día a día, y con lo justo”.
El dirigente fue enfático al repudiar la frase del presidente Javier Milei, quien desestimó la crisis alimentaria con declaraciones como “no veo cadáveres en la calle”: “Banaliza el sufrimiento de la gente. La pobreza no se mide por cadáveres, sino por niños que no cenan, jubilados que eligen entre comer o comprar remedios, y familias que reemplazan la cena por una infusión con pan para engañar el estómago”.El informe del Centro de Almaceneros, basado en 2.500 encuestas domiciliarias en toda la provincia, arroja cifras estremecedoras:58% de las familias no accede a la canasta básica alimentaria.El 50% suprime al menos una comida diaria, en especial la cena.9 de cada 10 familias financian alimentos, un 43% con tarjeta de crédito, 37% al fiado y el resto con dinero prestado.Morosidad en el fiado: 26%. Incobrabilidad: 15%.Un 18,9% debió recurrir a pedir comida o dinero para alimentarse
“La preocupación no es solo el quebranto del comercio, sino cómo se van a abastecer estas familias si ya agotaron los mecanismos de financiamiento”, alertó Romero.
Además, denunció la criminalización de la pobreza por parte del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri: “Hay familias que van a buscar comida en la basura y el gobierno de la Ciudad pretende multarlas. Es inhumano y vergonzoso”.
El panorama se agrava con la llegada de nuevas listas de precios, que aumentan entre un 3 y un 10% productos básicos, de higiene y limpieza: “No se trasladaron antes los aumentos del dólar porque no se vende nada, pero ahora los incrementos van a volver a impactar en el consumo y en el poder de compra”.
En contraste con el negacionismo oficial, Romero insistió en que la indigencia ya no es exclusiva de los sectores informales: “Hoy la pobreza está al lado de nuestra casa, afecta también a trabajadores en blanco y familias asalariadas”.
Córdoba, una de las provincias que más respaldo electoral le dio al presidente Milei, ofrece ahora una de las postales más crudas de la recesión y la emergencia alimentaria. Frente a la indiferencia oficial, las cifras son contundentes y el reclamo es claro:“La situación no mejora negándola, sino tomando decisiones serias. La gente no desapareció: lo que desapareció es su plata para comer”.