“Terminaron mal los negocios entre Franco Macri y Donald Trump, pero muy bien con Mauricio Macri”, describió la periodista y legisladora porteña por Unidad Ciudadana Gabriela Cerruti, sobre las relaciones entre el actual presidente de Estados Unidos y figura principal del G-20 y la familia presidencial.
“Franco Macri creía que Mauricio se había quedado con los negocios que hizo con Trump”, recalcó.
Cerruti entrevistó personalmente a Mauricio Macri en la previa a lo que fue su libro de investigación titulado El Pibe: Mauricio Macri, negocios, intrigas y secretos.
“Él me cuenta que de muy joven estaba viviendo en EEUU, y el padre le encarga el primer negocio. Era el típico negocio que ahora hacen Macri y Larreta en Buenos Aires, porque quería quedarse con todas las playas ferroviarias del sur de Manhattan para hacer torres. Tiene enorme oposición del Concejo Deliberante de Nueva York, de asociaciones civiles.
Ellos iban con un crédito otorgado por la Chase Manhattan Bank, y el asesor de Macri en esa movida era José Martínez de Hoz”, reveló Cerruti.
“Es el momento en que Mauricio se fascina con las empresas norteamericanas y empieza a diferenciarse de su padre que tenía fascinación con las empresas italianas. Yo lo traduzco y diría que sale de la mafia italiana para meterse en la mafia neoyorquina que no tiene nada que envidiarle. Al final, Trump le termina comprando el proyecto a Mauricio, y es ahí cuando Mauricio dice que vio el primer cheque en su vida con tantos ceros porque eran US$150 millones”, amplió.
“Me dijo que ´yo lo sacaba a Trump a la noche con mujeres, nos emborrachábamos y cuando llegábamos a la mañana siguiente a las reuniones de negocios ya éramos amigos y lo ablandaba´. Esa amistad sigue y lo trae a Trump a Misiones porque había empezado a hacer negocios y política con Ramón Puerta, que hoy es embajador argentino en España y consigue la primera concesión para un casino privado del país”, continuó.
Viernes 30 de noviembre de 2018





