En comunicación con Mañana Sylvestre, el enviado especial de C5N a Ucrania relató en detalles los momentos de tensión que vivió junto al camarógrafo Leo Da Re, tras ser detenidos e interrogados por el ejército ucraniano durante 10 horas.
El periodista del canal C5N, Gabriel Michi fue detenido en compañía de su camarógrafo, Leo Da Re, y denunció que fueron detenidos el pasado viernes por las fuerzas ucranianas en cercanías del aeropuerto militar de la localidad de Bohorodchany, mientras grababan un informe. Fueron interrogados durante más de 10 horas, y les borraron todo el material de la cobertura.
«Fuimos a hacer la cobertura de lo que fue el bombardeo a un aeropuerto mixto, civil y militar. En el camino hicimos un par de salidas para el canal y ponemos el GPS para que nos oriente hacia el aeropuerto. Veníamos junto al camarógrafo Leo Da Re filmando el backstage y también con una corresponsal de guerra prestigiosa que se llama Karen Marón. Cuando llegamos al aeropuerto nos dimos cuenta que allí había solo helicópteros militares y dejamos de filmar porque puede ser un objetivo militar. Bajamos del auto, estábamos identificados con carteles de prensa, fuimos a hablar con oficiales que estaban ahí y nos pidieron acreditaciones, pasaporte y demás. Nos dijeron que no podíamos filmar allí y que esperemos 10 minutos que iba a venir un superior. Y vino un grupo comando como de 20 militares que nos rodearon con armas largas. Nos increparon y nos dijeron que esa era una locación secreta y nos llevaron a varios kilómetros de allí a un edificio custodiado y nos tuvieron 10 horas incomunicados», relató Michi desde Ucrania en charla con Sylvestre.
Luego prosiguió: «Nos sacaron los teléfonos y les hicieron copia de nuestras fotos familiares y nos borraron todo el material que teníamos incluso previo a esa cobertura. No nos dejaban atender llamados de nadie. Nos trataron mal, no nos pegaron ni torturaron pero fue un asedio muy fuerte desde el punto de vista moral. La principal acusación fue contra el camarógrafo que es argentino y vive en Rusia desde hace 4 años. Y entonces nos empezaron a acusar de espionaje. Nos separaron para interrogarnos y ver posibles contradicciones en nuestros dichos y el que llevaba el mando era un jefe de los servicios secretos de Ucrania. Fue un momento heavy».
En Radio 10, el corresponsal de C5N contó las peripecias luego que las fuerzas ucranianas centraran su accionar sobre el camarógrafo argentina por ser residente en Rusia.
«Nos dijeron que nos podíamos ir pero el camarógrafo se tenía que quedar. Y les dijimos que no nos íbamos sin el camarógrafo y nos fuimos al auto a esperar que lo liberaran. A las 2 de la madrugada nos avisa Leo que se tenía que quedar, que nos iban a llevar a un hotel a 5 cuadras y que al otro día lo iban a llevar a otra dependencia para seguir tomándole declaración. Lo acompañamos a una dependencia de migraciones y ahí lo tuvieron varias horas. En un momento, me manda un mensaje y me dice, ´Gabriel, ayudame que me quieren meter preso´. Desde el canal (C5N) en vista de que hacía mucho tiempo que no entrábamos en contacto nos geolocalizaron y dieron aviso a Cancillería, y desde allí hablaron con las embajadas de Polonia y Ucrania. En un momento les muestro el mensaje que me llega desde el Ministerio de Relaciones Exteriores y ahí a los tipos les cambió la cara. Aceptan que atienda y eso fue un salvoconducto muy importante»
Más adelante, Michi relató el final de la odisea, que por fortuna tuvo final feliz para el grupo de corresponsales argentinos. «Ellos deciden no detener a Leo, sino deportarlo, echarlo del país. Lo llevan hasta la frontera con Polonia,y allí lo estaba esperando la embajadora argentina en Polonia y nosotros vamos detrás de ellos».
«Acá se violaron todos los derechos constitucionales, como los estatutos de Ginebra y encima nos borraron todo el material que teníamos que no tenían que ver con ese episodio en particular. Fue todo incertidumbre, estábamos en el medio de la nada, solos y con militares muy enojados y violentos en el trato y que creían que nosotros estábamos espiándolos cuando estábamos haciendo nuestro trabajo periodístico. Y al camarógrafo le pusieron un sello en el pasaporte que le prohíbe el ingreso a Ucrania por muchos años», apuntó Michi.
En el cierre, el periodista argentino remarcó el mal trato que reciben los periodistas independientes que no se ajustan al relato de guerra que se quiere imponer tanto desde un bando como desde el otro. “Ucrania ve como enemigos a los periodistas que cuentan todas las versiones de lo que está sucediendo en el conflicto», resaltó.
Ahora Michi y el equipo de trabajo de C5N se enfocarán en el trabajo periodístico desde los países fronterizos a Ucrania, comentando la actualidad del conflicto bélico y el relato en primera persona de las víctimas civiles que migran forzadamente de Ucrania escapando del horror de la guerra.






