A las restricciones obligadas por la cuarentena dispuesta por el coronavirus, nuevas medidas confinatorias se suman, como las lanzadas por el Gobierno de la Ciudad que dispuso que los mayores de 70 años deban tramitar un permiso especial para transitar la vía pública, en tanto es hoy el grupo etario de mayor riesgo frente a la pandemia.
Para analizar estos y otros temas que hacen a la vida cotidiana marcada por estos tiempos de confinamiento, conversamos en Mañana Sylvestre con el psicólogo Oscar Mangione, quien delineó algunas pautas de conducta para hacer más llevadera la cuarentena, y evitar conflictos en el hogar.
“Es una situación inédita, en un marco completamente angustiante. Hay una amenaza real y cierta, hay exceso de información que a veces es contradictorio. Hay que recurrir a medios serios para informarse”, dijo el profesional en Radio 10.
Aseguró en esta línea, que “no hay que confundir lo que es una convivencia con un confinamiento. Aquí los vínculos suelen saturarse, y las personas no tienen la posibilidad de diversificar los vínculos durante el día. Y entonces la angustia puede volcarse a la relación interna dentro de la casa y las cosas pueden ponerse bastante mal”.
Para Mangione, lo importante es “no suprimir los recursos, y las actividades que se hacían habitualmente, sino adaptarlas. Por ejemplo no puedo ir a un gimnasio, pero puedo adaptar la gimnasia para hacerla dentro de la casa. Uno se ve con amigos habitualmente, entonces existen medios electrónicos para seguir en contacto social con gente por fuera del ámbito de la casa”.
Además recomendó organizar el tiempo para lograr momento de soledad y evitar estar interactuando todo el tiempo con las mismas personas.
El psicoanalista aseguró que se viven tiempos de incertidumbre y de preocupación y por tanto muchos recurren peligrosamente a los fármacos como vía de escape.
“Los fármacos tienen que estar absolutamente supervisados por un profesional, no se puede uno automedicar. Ha aumentado mucho la ansiedad, y la culpa por no hacer nada en un tiempo que es aparentemente libre y eso no es verdad”, apuntó.
Luego prosiguió: “Esto no es tiempo libre, sino de confinamiento al que debemos adaptarnos y aprender a distribuir tareas que se tienen que hacer, por ejemplo el colegio en los chicos, o las tareas que uno hace habitualmente en la casa son las que ordenan. El problema es que cuando uno no tiene eso, empieza a desordenarse y a angustiarse. Hay que organizar una parte del día para realizar tareas productivas, otra parte para realizar tareas creativas y otras con el ocio. Hay que reaprender todo”.
Viernes 17 de abril de 2020






