La médica especialista en clínica médica y neumonología analizó en Mañana Sylvestre la intervención a la que fue sometido el pontífice y cuestionó la posibilidad de que realice un viaje internacional pocas semanas después de la cirugía. “Me parece que es muy riesgoso”, alertó.
La médica Amelia Franchi, especialista en clínica médica, neumonología y administración hospitalaria en salud pública, advirtió sobre los riesgos que podría implicar un viaje internacional para el papa León XIV tras la operación en la que le extirparon un nódulo pulmonar que, según los reportes mencionados durante la entrevista, resultó maligno.
En diálogo con Gustavo Sylvestre en Mañana Sylvestre por Radio 10, la especialista explicó las características de este tipo de lesiones, destacó la importancia de la detección temprana y puso en duda que el pontífice esté en condiciones de afrontar un vuelo de larga distancia y una agenda de diez días durante su recuperación.
“Por suerte se lo pudieron extirpar. Por suerte se operó rápido”, sostuvo Franchi, quien consideró que la intervención temprana podría favorecer un pronóstico positivo si se confirma que el tumor estaba localizado y fue extraído por completo.
La importancia de detectar el tumor a tiempo
Durante la entrevista, Franchi explicó que un nódulo pulmonar es una imagen redondeada que puede tener distintos tamaños y que, para determinar su naturaleza, es necesario realizar estudios específicos.
Entre las herramientas de diagnóstico mencionó la tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computada (PET-TC), que permite identificar zonas sospechosas de actividad tumoral, aunque no confirma por sí sola un diagnóstico de cáncer.
La médica señaló que la rapidez con la que se decidió operar al Papa podría indicar que existían razones clínicas para actuar sin demora. “Algo pasó por el cual se operó rápidamente”, observó, al referirse a la decisión de intervenir al pontífice antes de un viaje internacional.
Según explicó, cuando una lesión se encuentra localizada, la cirugía puede permitir retirar el tejido afectado para eliminar el tumor. En el caso de León XIV, de acuerdo con la información comentada durante el programa, se habría extraído una parte del pulmón correspondiente al lóbulo inferior.
Franchi consideró que, si los estudios confirman que la lesión fue extirpada por completo y no existen indicios de enfermedad en otras partes del organismo, el panorama podría ser favorable.
“Evidentemente, por lo que se dice y por la prensa italiana, es que sacaron todo, con lo cual teóricamente podemos pensar una curación”, señaló.
La especialista también indicó que, si se confirma ese escenario, podría no ser necesario recurrir a tratamientos complementarios como la quimioterapia. Sin embargo, aclaró que se trata de una posibilidad y que cualquier conclusión depende de los resultados médicos.
El peligro de viajar
El principal motivo de preocupación de Franchi es la posibilidad de que León XIV realice un vuelo de entre 12 y 14 horas pocas semanas después de una cirugía pulmonar y, posteriormente, cumpla una agenda internacional intensa.
“Yo considero que es un peligro”, afirmó al ser consultada sobre la conveniencia de que el pontífice emprenda ese viaje.
La médica explicó que un vuelo prolongado durante el posoperatorio puede implicar complicaciones respiratorias, debido, entre otros factores, a las condiciones de oxígeno de la cabina y al proceso de recuperación del pulmón intervenido.
“Puede tener algún tipo de problema de falta de aire”, alertó.
También recordó que este tipo de intervenciones puede requerir la colocación de un drenaje torácico y que el hecho de que la cirugía se realice mediante técnicas mínimamente invasivas no significa que deje de ser una operación importante.
A los riesgos del traslado aéreo se suma, según planteó, el esfuerzo físico que demandaría una agenda de diez días, con desplazamientos y actividades sucesivas.
Franchi puso especial atención en la posibilidad de que el Papa visite Cusco, en Perú, una ciudad situada a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. La altitud y las condiciones de oxigenación pueden representar dificultades adicionales para una persona que se está recuperando de una intervención pulmonar.
“Me parece que es muy riesgoso”
La especialista sostuvo que, incluso si el pontífice manifiesta sentirse bien después de la operación, eso no significa necesariamente que esté en condiciones de afrontar un viaje de esas características.
“Yo personalmente me parece que no debería”, expresó.
Franchi recordó que las recomendaciones médicas para pacientes sometidos a determinadas cirugías torácicas contemplan evitar los vuelos no esenciales durante varias semanas. El plazo adecuado, aclaró, depende de la intervención realizada y de la evolución de cada paciente.
Por eso, consideró que lo más prudente sería postergar el viaje y priorizar la recuperación.
“En beneficio de que el Papa, que tuvo la gran suerte de sacar un tumor, de que está solamente ahí, de que puede estar totalmente cuidado y curado, yo lo dejo dos meses o tres meses tranquilo, no viajaría”, afirmó.
Consultada sobre la posibilidad de que León XIV decida viajar porque se siente bien, Franchi planteó que la decisión debe contemplar los riesgos médicos y contar con una evaluación rigurosa del equipo tratante.
“¿Qué médico se jugaría a decir: ‘Sí, yo te doy el OK, hacé lo que quieras’? Yo no me enteré. Yo realmente me parece que es muy riesgoso”, señaló.
La médica concluyó que, más allá de la evolución favorable que pudiera presentar el pontífice en los primeros días posteriores a la operación, es necesario evaluar cuidadosamente las consecuencias de someterlo a un vuelo prolongado y a una agenda exigente.
La recuperación del pontífice y la visita a la Argentina
Durante el programa también se mencionaron versiones sobre la evolución de León XIV, entre ellas referencias a que se encontraba sin dolor y se sentía bien, según comentarios atribuidos a su entorno familiar.
Sin embargo, Franchi insistió en que una buena recuperación inicial no equivale necesariamente a estar en condiciones de afrontar un viaje internacional.
Tras escuchar a la especialista, Gustavo Sylvestre remarcó la importancia de preservar la salud del Papa y sostuvo que habrá que esperar la decisión de los médicos y del propio pontífice.
Por ahora, la posibilidad de que León XIV mantenga su agenda internacional dependerá de su evolución clínica y de las recomendaciones de los profesionales que lo atienden.
Para Franchi, la prioridad debe ser evitar riesgos innecesarios durante la recuperación. Su recomendación fue contundente: postergar los desplazamientos prolongados y darle al pontífice el tiempo necesario para recuperarse de la cirugía pulmonar.








