Ramón Baigorria, integrante de un emprendimiento familiar de Belén, Catamarca, contó en Mañana Sylvestre cómo se confeccionó la prenda que lució la artista y que tiene una particular historia vinculada al Bicentenario. Está hecha íntegramente a mano, con lana de oveja y tintes naturales.
El festejo en la despedida de Messi tuvo un momento memorable durante la participación de la cantante Soledad, que llegó ataviada de un hermoso poncho con los colores de la bandera argentina. Ese poncho terminó convirtiéndose en uno de los detalles más comentados de la jornada tiene detrás una historia de 16 años de trabajo artesanal. La prenda fue confeccionada por el taller textil familiar Rua Chaky, de Belén, Catamarca, un emprendimiento integrado por una familia de quinta generación de tejedores.
En diálogo con Gustavo Sylvestre en Radio 10, Ramón Baigorria explicó los secretos detrás de la elaboración del poncho y reveló que su diseño nació en 2010, inspirado en la bandera argentina, con motivo de los festejos por el Bicentenario.
“Es un poncho confeccionado en lana de oveja y teñido con tintes naturales”, explicó Baigorria. Y detalló: “El degradé de azul está teñido con índigo y el sol está bordado. Para poder lograr el amarillo del sol está teñido con la piel de la cebolla común”.
La elaboración de cada pieza demanda un proceso completamente artesanal. “Está todo hecho a mano a partir del hilado, el teñido, el trabajo en telar”, señaló el artesano.
El resultado requiere además una importante cantidad de tiempo. “Nos lleva aproximadamente entre 15 y 20 días para terminar un poncho”, precisó.
Un diseño nacido para el Bicentenario
Baigorria contó que el poncho que terminó llegando a la artista no es una creación reciente, sino una pieza cuyo diseño tiene 16 años de historia.
“Ese poncho hace 16 años que lo confeccionamos”, relató. La historia comenzó en 2010, cuando el emprendimiento fue invitado a participar de los festejos del Bicentenario en Buenos Aires.
“Nos invitan a los festejos del Bicentenario en Buenos Aires y nos inspiramos en la bandera y salió ese diseño. Le llamaron el poncho del Bicentenario”, recordó.
La prenda volvió a adquirir notoriedad años después, cuando el futbolista Lisandro Martínez recibió un ejemplar y lo mostró en sus redes sociales.
“En el año 2023 lo viralizó Lisandro Martínez, el Dibu, en España. Le regalan un poncho y justo para el 20 de junio lo subió a las redes”, contó Baigorria.
Según recordó, aquella publicación alcanzó millones de reproducciones y permitió que el diseño volviera a circular y fuera conocido por un público mucho más amplio.
Cómo llegó a la artista
La llegada del poncho a la artista se produjo a través de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, uno de los acontecimientos culturales más importantes de Catamarca.
Baigorria explicó que, con motivo de la celebración, el organismo de turismo provincial encargó varias prendas para obsequiar a figuras del espectáculo.
“El agente de turismo de la provincia nos encargó varios ponchos que le regalaron a varios artistas nacionales”, señaló.
Entre los destinatarios estuvieron la artista que finalmente lució la prenda, además de otros reconocidos músicos: “Al Chaqueño, creo que a Capusotto, a Cristian Herrera. Todos los números nacionales le regalaron un poncho confeccionado por nosotros”.
De esa manera, explicó, el poncho terminó llegando a la artista y posteriormente apareció públicamente durante la despedida de Leo.
Una familia detrás del telar
Baigorria destacó que Rua Chaqui no es una fábrica industrial, sino un emprendimiento familiar que mantiene las técnicas tradicionales de la región.
“Es un emprendimiento familiar. Somos quinta generación de tejedores”, remarcó.
El trabajo se realiza junto a su esposa, Graciela Carrasco, y sus hijos. “Estamos con mi esposa Graciela Carrasco y mis hijos, que somos los que producimos esta artesanía”, contó.
Y puso especial énfasis en la dimensión artesanal de la producción: “No es una gran fábrica, es un emprendimiento familiar muy artesanal”.
El taller está ubicado en Belén, sobre la Ruta Nacional 40, en el oeste catamarqueño. “Estamos en Belén, sobre la Ruta 40, casi a 300 kilómetros al oeste de la provincia de Catamarca”, explicó.
“No vivimos en una isla”
Consultado por la situación actual de los artesanos y el impacto del contexto económico, Baigorria reconoció las dificultades que atraviesa el sector.
“No vivimos en una isla, desgraciadamente, por la situación económica del país se nos complica”, afirmó.
Sin embargo, destacó que el emprendimiento logró sostenerse a lo largo del tiempo: “Gracias a Dios, siempre hemos tenido trabajo y en todas las crisis salimos con trabajo”.
Cuánto cuesta el poncho
Durante la entrevista, Sylvestre se mostró particularmente interesado en adquirir uno de los ponchos y consultó por su precio.
Baigorria explicó que el valor de la pieza es de 600.000 pesos, una cifra que generó una reacción inmediata y distendida del conductor.
Más allá del precio, la prenda resume un proceso artesanal que incluye el hilado, el teñido natural, el tejido y el bordado, además de una historia que comenzó hace 16 años y que hoy vuelve a ser noticia.








