En medio de un escenario de creciente conflictividad laboral, trabajadores de una empresa petroquímica denunciaron el despido masivo de personal a fines de diciembre, pese a que la planta continuaba operando y no se encontraba en crisis. La situación fue expuesta por Alfredo Piscopo, delegado de los trabajadores, en diálogo con Pablo Ladaga en Mañana Sylvestre.
“Nosotros empezamos con el conflicto el 3 de noviembre”, explicó el delegador de los trabajadores de la Petroquímica Sealed Air ubicada en Quilmes, Alfredo Piscopo, al relatar el origen del reclamo. Según detalló, la empresa contaba con una planta en la que trabajaban 25 operarios y otra parte del complejo que seguía en funcionamiento. “Había trabajo, la actividad estaba, no es que la petroquímica estuviera parada”, remarcó.
El delegado señaló que, ante rumores de cierre parcial, se abrió una instancia de negociación con la empresa. “Sabíamos que una parte de la planta corría riesgo, pero veníamos negociando y bastante bien”, afirmó. Sin embargo, advirtió que nunca se formalizó por escrito ningún cambio en las condiciones laborales ni se habló de una reducción estructural de la actividad. “Nunca hablamos de trabajar con menos máquinas ni de un achique de esta magnitud”, subrayó.
La situación dio un giro abrupto a fines de diciembre. “El 29 de diciembre nos mandaron el telegrama a todos los compañeros”, denunció Piscopo. En total, fueron 65 despidos, una cifra que calificó como “una barbaridad”. “Es muy feo, muy feo lo que hicieron con la gente”, expresó.
Piscopo remarcó que las cesantías no se corresponden con la realidad productiva de la empresa. “No vemos razón para estos despidos, porque lo que está claro es que la petroquímica no está en crisis”, sostuvo. En ese sentido, detalló que el resto de las plantas seguían trabajando con normalidad. “El otro 100% de las plantas estaban trabajando full time”, aseguró.
Además, denunció presiones previas sobre los trabajadores. “Muchas veces la gente trabajaba presionada por la empresa”, afirmó, y recordó que desde el inicio del conflicto hubo intentos de sostener la producción mientras se buscaba una salida negociada.
En ese contexto, el delegado destacó el rol de los medios para visibilizar la situación. “Gracias a ustedes, los medios, que nos están dando una mano para que esto se conozca”, señaló, y definió lo ocurrido como “una injusticia total”.
El conflicto se suma a otros episodios recientes de despidos y recortes en distintos sectores, y refuerza la preocupación sindical por lo que consideran un patrón de ajuste que avanza aun en empresas que mantienen niveles normales de actividad.




