La delicada situación que atraviesa la industria láctea volvió a quedar expuesta a partir del testimonio de Ramón Mendoza, trabajador de Lácteos Verónica, quien en diálogo con Gustavo Sylvestre en Radio 10 describió un escenario de incertidumbre, angustia y deterioro económico que, según afirmó, se replica en buena parte del entramado productivo nacional.
“Estamos peor. No sabemos nada de nuestro futuro, y eso es lo peor”, resumió Ramón Mendoza, trabajador de Lácteos Verónica al referirse al conflicto laboral que atraviesan los empleados de la empresa, en medio de audiencias fallidas y la falta de definiciones por parte de las autoridades y la patronal.
El trabajador relató que, tras una instancia de conciliación convocada por la Secretaría de Trabajo, ninguna de las partes se presentó, lo que profundizó el desconcierto entre los empleados.
“No hay expectativas de nada. Tenemos otra audiencia, pero no sabemos qué va a pasar. Estamos desesperados”, afirmó.
La situación, explicó, no solo afecta los ingresos sino también la salud de los trabajadores.
“Hay compañeros a los que esto ya les está afectando la salud. La angustia de no saber qué va a pasar es terrible”, sostuvo.
Salarios en caída y pérdida de poder adquisitivo
Mendoza vinculó el deterioro de las condiciones laborales con el impacto de la reforma laboral y el aumento sostenido de los costos de vida.
“Hoy si te pueden pagar menos, te van a pagar menos. Estamos a la baja y sin herramientas”, señaló.
En ese sentido, graficó el impacto de los aumentos en los servicios:
“La luz se triplicó. ¿Cómo no te va a alcanzar la plata si encima no estamos cobrando?”.
“No hay trabajo y nos dicen que nos reinventemos”
El trabajador también cuestionó la falta de oportunidades laborales, especialmente para personas mayores.
“Tengo 55 años. ¿Vos pensás que es tan fácil conseguir trabajo? Te dicen ‘reinvéntate’, pero no hay plata en la calle, no hay nada”, expresó.
Según describió, la caída del consumo se percibe en todos los niveles:
“Antes la gente hacía arreglos en la casa, compraba cosas. Hoy nadie hace nada porque no tiene un mango”.
Críticas al Gobierno y a la dirigencia
Durante la entrevista, Mendoza fue muy crítico con la dirigencia política y cuestionó la falta de empatía frente a la situación social.
“El desprecio hacia la gente es terrible. Se meten con jubilados, con personas con discapacidad, con los que menos tienen”, afirmó.
También apuntó contra el impacto de las políticas económicas en el sector productivo:
“No hay economía sin industria nacional. Es una máquina de destruir empresas y trabajo”.
Un problema que excede a una empresa
Mendoza insistió en que el caso de Lácteos Verónica no es aislado.
“No es solo Verónica. Hay un montón de empresas en la misma situación. La industria nacional está a pedazos”, advirtió.
Y concluyó con un llamado de atención:
“Estamos hablando de gente que no tiene para comer. Es algo patético que esté pasando en la Argentina”.






