En Radio Del Plata, el especialista en temas de Tribunales, Néstor Espósito analizó los cruces en torno al regreso -obligado o no- del fiscal Nisman de sus vacaciones en Europa, al tiempo que marcó algunos puntos en cuestión en torno a la figura de Diego Lagormarsino, el asesor que ayer habló en conferencia de prensa.
La polémica en torno al retorno (intempestivo o planificado) de Nisman encontró un nuevo capítulo ayer cuando la propia fiscal Viviana Fein desmentía la versión que aportó a la causa Sandra, la hermana del fiscal, quien reveló a la Justicia el famoso mensaje de WhatsApp en donde Nisman reconoce una interrupción abrupta de su descanso, y donde da entender que volvía en virtud por el acortamiento de tiempos para presentar la denuncia contra la Presidenta.
Sin embargo la fiscal ayer hace alusión a información llegada desde la línea aérea, que dice que las fechas de los vuelos estaban debidamente planificados y no sufrieron cambios al momento del regreso.
Un tercer elemento independiente lo aportó la jueza federal Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman ante la fiscal Fein, quien dijo no estar al tanto de esta vuelta del fiscal el día 12 de enero para presentar la denuncia.
La entrada y salida de Lagomarsino
Un dato curioso aportó el periodista Néstor Espósito acerca de los registros de entrada y salida del asesor de Nisman, Diego Lagomarsino en la torre Le Parc.
Según esos registros, Lagomarsino salió del edificio a las 0:54 horas que sería el momento justo en que tanto el juez, como la fiscal, y Berni estaban ingresando al departamento para constatar la muerte de Nisman.
Sin embargo este dato es solo un error del registro, y que tiene que ver con los controles más laxos que exigieron los vecinos para resguardar su privacidad.
La entrega del arma
Espósito analizó también en Mañana Sylvestre la situación judicial de Diego Lagomarsino y llegó a la conclusión que la entrega de su arma a Nisman podría no conllevar delito alguno, ya que no está tipificada en el código penal.
Esto por 3 razones básicas. La primero es que la Justicia toma noticia de la entrega del arma por el mismo Lagomarsino, con lo cual sería una autocriminación, y por tanto no se puede usar esa prueba para acusarlo.
Por otra parte, le entregó un arma a un amigo que además era su jefe y que le había contado que estaba
preocupado por su seguridad. ¿Podía decirle que no teniendo una dependencia funcional y afectiva como asesor y amigo del fiscal?
Por último Nisman tenía calidad de legítimo usuario de armas mas allá que tuviera la licencia vencida. Lagomarsino adujo que Nisman se la pidió porque no confiaba en su custodia, porque temía por su vida,situación que toma fuerza tras la suspensión de funciones de tres custodios del fiscal.
Jueves 29 de enero de 2015







