El presidente de la Cámara Federal, Martin Irurzun decidió esta semana resolver la disputa de competencia por la investigación de las denuncias hechas por el fiscal de la UFI-AMIA Alberto Nisman contra la ex presidenta Cristina Kirchner,y designó al frente de la causa al juez federal Claudio Bonadio, dejando de lado al magistrado Ariel Lijo.
Alejandro Rúa, uno de los abogados de Cristina Fernández de Kirchner salió al cruce de la decisión de Irurzun, y sostuvo que se está ante un caso de forum shopping donde se está eligiendo “un juez de conveniencia” para direccionar la investigación contra la ex presidenta.
“Están mostrando sus cartas de una manera cada vez más impune y torpe, cada vez más arbitraria. Se ve que están asustados o desesperados, y están jugando con sus peores actores, los más brutales y arbitrarios”, dijo Rúa.
Luego fue duro con Bonadio: “No les alcanzaba con Lijo -que tenía sus cuestionamientos, y que nosotros habíamos recusado- pero decidieron que necesitamos a uno todavía más bruto”.
“Cuando un arbitrario, un ignorante y temerario avanza sin control lo único que hace es daño y cualquier cosa menos justicia. Esta maniobra es tan evidente y tan expuesta que no va a tener otro destino que la nulidad final y el cierre absoluto de todo”, expresó el letrado.
En Radio 10 aseguró que la causa no busca acreditar un delito sino que tiene “un fin mediático, para que en la Tv o en Clarín salga que encontraron una nueva prueba” para la “permanente resurrección del caso que permite no hablar de otras cosas”.
“Estamos en manos de una parte del poder judicial que es mejor llamarlo perjudicial directamente, donde un grupo de jueces y fiscales en todas las instancias dominan la escena de la persecución política y cumplen los deseos de un grupo importante y poderoso de este país (por Clarín), y van buscando castigo a los efectos de disciplinar”, concluyó el letrado.
Jueves 1 de junio de 2017






