«El accionar de Bonadio no solo fue no investigar, sino que cajoneó la investigación más grave de contagio masivo de pacientes hemofílico con HIV y hepatitis B y C. Suponemos que hubo presiones de parte de los acusados y de los laboratorios”, dijo en Mañana Sylvestre Gonzalo Giadone, abogado de pacientes hemofílicos contagiados masivamente por una supuesta mala praxis en hechos que ocurrieron entre 1979 y 1990.
En total, unos 200 pacientes hemofílicos denunciaron a la Fundación de la Hemofilia por un contagio masivo de VIH y hepatitis. Las denuncias se hicieron más de una década después del contagio debido a que muchos de los infectados no sabían que lo estaban, mientras que otros fallecieron sin conocer las causas de su contagio.
Tras las enormes dilaciones en la instrumentación del expediente, la Sala I de la Cámara de Apelaciones declaró nula la prescripción de la causa y apartó a Bonadío, mientras que la continuidad del expediente recayó en el juzgado de Sebastián Ramos.
En dicha causa se encuentran procesados Pedro Raúl Pérez, Miguel de Tezanos Pinto y Eduardo Biedma, responsables de la Fundación de la Hemofilia. Ahora se espera que en las próximas horas haya una sentencia sobre el caso.
“Bonadio no solo que durante 9 años no investigó sino que no citó a centenares de pacientes hemofílicos que estaban aún con vida para que dieran testimonio. Bonadío se negó a investigar cómo fue puntualmente el contagio de los pacientes hemofílicos con HIV y hepatitis C», refirió el letradom y agregó que “fue un juez arbitrario y muy poco sensible a los problemas de los demás».
Lunes 10 de febrero de 2020






