El director del Observatorio Social analizó en Mañana Sylvestre la evolución de los indicadores sociales y cuestionó que la recuperación de algunos ingresos no haya logrado revertir el proceso de empobrecimiento de los sectores medios y bajos. También señaló la necesidad de reactivar el consumo y generar empleo.
En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, el director del Observatorio Social, Agustín Salvia analizó la evolución reciente de la pobreza en la Argentina y sostuvo que, más allá de las discusiones metodológicas sobre las mediciones, los datos muestran un deterioro de las condiciones sociales.
Al referirse a la evolución de la pobreza a partir de las estadísticas oficiales, Salvia señaló que el indicador había alcanzado niveles muy elevados durante la crisis de 2023 y luego descendió, pero advirtió que esa tendencia comenzó a revertirse.
“Utilizando las estadísticas del INDEC, lo que es evidente es que la pobreza, que puede haber ascendido en el primer trimestre de ese año al 54%, fue cayendo”, explicó.
“Una economía estancada”
Salvia puso el foco especialmente en el impacto que tiene la evolución de los ingresos sobre los sectores de menores recursos. En ese sentido, planteó que no alcanza con observar únicamente los valores promedio de los indicadores.
“Más allá de los valores, lo que están mostrando estos datos es una economía estancada”, afirmó.
Y agregó: “Si los ingresos no le están ganando a la inflación, más allá de que haya algún promedio o de que la situación pueda estar produciendo una caída de la pobreza, si no cambia efectivamente el proceso de empobrecimiento que experimentan las clases medias bajas, se genera un piso estructural”.
Para el especialista, el problema no se limita exclusivamente al nivel de pobreza registrado en un determinado período, sino que también involucra la persistencia de condiciones sociales que dificultan la movilidad ascendente.
El antecedente de otros períodos
Durante la entrevista, Salvia también hizo referencia a distintos momentos de las últimas décadas en los que la pobreza alcanzó niveles relativamente bajos antes de producirse posteriores crisis económicas.
“Los pisos más bajos de la pobreza en el año 2011-2012 fueron bajo el gobierno de Cristina Kirchner, y también en 2017”, señaló.
En su análisis, esos períodos estuvieron acompañados por una expansión del consumo que posteriormente se vio afectada por crisis cambiarias y económicas.
“En ningún caso fueron condiciones de pobreza crónicas, naturales, que no tienen que ver tanto con la devaluación”, explicó, al analizar las características de los procesos de deterioro social registrados posteriormente.
Sin embargo, Salvia advirtió que la experiencia reciente plantea un problema diferente y que una eventual mejora de ingresos por sí sola no alcanzaría para resolver las dificultades estructurales.
“La experiencia de estos últimos dos o tres años muestra que la medida de la devaluación no es suficiente”, sostuvo.
Empleo informal y deterioro social
El director del Observatorio Social señaló que la problemática requiere abordar distintos factores relacionados con el mercado laboral y la estructura productiva.
“Se requieren distintas evaluaciones en términos de las empresas que tienen los empleos, en términos de la informalización y en términos federales”, planteó.
En ese marco, consideró que el deterioro de las condiciones laborales constituye uno de los componentes centrales para explicar la persistencia de la pobreza.
La conversación también estuvo atravesada por el impacto de la inflación sobre los hogares. Salvia consideró que el aumento de precios y la pérdida de poder adquisitivo pueden profundizar las dificultades de sectores que ya se encuentran en una situación vulnerable.
Reactivar la economía y generar empleo
Hacia el final de la entrevista, el investigador planteó que una eventual mejora de los indicadores sociales requiere una recuperación de la actividad económica.
En ese sentido, destacó la importancia de “reactivar la economía, el consumo, crear empleo”.
El planteo fue retomado por el conductor, quien señaló que el aumento de la pobreza y el deterioro del empleo pueden conformar “un círculo vicioso negativo”.
Salvia coincidió con la necesidad de poner el eje en la recuperación del mercado laboral y en la generación de oportunidades de empleo como herramientas para modificar las condiciones sociales.
“Hay soluciones”, sostuvo el especialista durante la entrevista, al plantear que la discusión sobre la pobreza debe estar acompañada por políticas capaces de generar una mejora concreta en las condiciones de vida.








