El titular de la Auditoría General de la Nación explicó el informe sobre los estados contables del Banco Central correspondiente a 2025, que detectó pérdidas por más de mil millones de dólares en operaciones de cobertura vinculadas con las reservas de oro. Aclaró que el trabajo es de carácter técnico y no evalúa la conveniencia de las decisiones financieras, y confirmó que otra auditoría analiza el traslado del oro.
El presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos, explicó los alcances del informe que señaló pérdidas por 1.023 millones de dólares en operaciones de cobertura vinculadas con las reservas de oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En diálogo con Gustavo Sylvestre en Mañana Sylvestre, por Radio 10, aclaró que el documento analiza los estados contables del organismo y no constituye una evaluación integral de la gestión económica.
“Este es el balance del Banco Central 2025, que se aprobó con una consideración razonable desde el punto de vista técnico, pero se ha señalado una cuestión que se considera relevante para comprender el estado financiero de lo que se está evaluando”, explicó Olmos.
El funcionario remarcó que el trabajo de la AGN consiste en exponer determinadas situaciones relevantes para interpretar las cuentas del organismo. “Los estados contables se consideran razonables. Ahora bien, se señalan determinadas situaciones que hacen al contexto para comprender los números que se están mirando. Se llama técnicamente párrafo de énfasis”, precisó.
En ese marco, detalló que el informe no se limita a las operaciones relacionadas con el oro, sino que también incluye observaciones sobre la exposición del Banco Central frente al Estado nacional y distintos instrumentos vinculados con las reservas internacionales, entre ellos el crédito con el Tesoro, el swap con China y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Cómo se produjo la pérdida
Olmos explicó que el Banco Central contaba con reservas físicas de oro adquiridas durante distintas administraciones y que el aumento del precio internacional del metal produjo una revalorización de ese activo.
“Ese activo que tiene el Banco, que es la reserva de oro, tuvo una revalorización porque el precio del metal subió exponencialmente”, señaló. Y aclaró que esa valorización no fue consecuencia de una decisión adoptada por la actual conducción del organismo, sino de la evolución del mercado.
El problema señalado por la Auditoría aparece al analizar las operaciones de cobertura financiera realizadas para protegerse frente a las variaciones del precio del oro.
“La pérdida es un cálculo que se hace y se toma un seguro. Ese seguro se tomó con un cálculo errado, y eso es lo que provoca la pérdida de 1.023 millones de dólares”, sostuvo el titular de la AGN.
Según explicó, el Banco Central obtuvo una ganancia contable por la revalorización de sus reservas, pero la operación de cobertura tuvo un resultado negativo que redujo ese beneficio. De acuerdo con las cifras expuestas durante la entrevista, la valorización del oro representó aproximadamente 2.505 millones de dólares, mientras que la cobertura generó una pérdida de 1.023 millones.
Consultado sobre el mecanismo financiero involucrado, Olmos lo describió como una operación de futuros, en la que se establecen condiciones de precio para cubrirse frente a posibles variaciones del valor del activo.
“Ese valor perforó la banda máxima y ahí es donde se produce la pérdida”, explicó. Según detalló, al superarse el precio previsto en la operación, el Banco Central debió afrontar el resultado de la cobertura.
El funcionario aclaró que el informe contable no determina por sí mismo si la decisión de contratar ese instrumento fue correcta o incorrecta, ni evalúa si la estrategia financiera elegida era la más conveniente.
“No es una auditoría de gestión”
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la distinción entre el análisis de los estados contables y una auditoría de gestión. Olmos insistió en que el documento difundido por el organismo se limita a señalar información relevante para comprender la situación financiera del Banco Central.
“Este no es un informe de gestión. No estamos opinando sobre si estuvo bien o estuvo mal; simplemente lo estamos señalando”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que la AGN cumplió con su responsabilidad institucional al dejar constancia de una operación cuyo resultado consideró relevante por su magnitud.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que los hechos ameriten una investigación penal, el titular de la Auditoría fue cauto y aclaró que no corresponde a ese organismo determinar si existe responsabilidad delictiva.
“Es una cuestión técnica”, respondió al explicar los límites de las conclusiones que pueden extraerse del informe.
Olmos también rechazó los cuestionamientos del Banco Central a la tarea de la Auditoría y negó que el objetivo del organismo sea perjudicar la imagen de la autoridad monetaria.
“Una descripción de los números de la realidad y de los registros contables es una opinión técnica, no una opinión política”, remarcó.
Asimismo, explicó que la magnitud de la operación fue un factor determinante para que recibiera un señalamiento específico. Según indicó, en otras oportunidades se habían realizado coberturas financieras, pero no se habían registrado pérdidas de un volumen comparable.
El traslado del oro, bajo otra auditoría
Durante la entrevista, Olmos también se refirió a las preguntas sobre la ubicación de las reservas físicas de oro y las razones por las que fueron trasladadas al exterior.
El presidente de la AGN aclaró que ese asunto está siendo examinado mediante un procedimiento diferente del informe sobre los estados contables de 2025.
“Es otra auditoría, una auditoría de gestión sobre esa operatoria específica, el traslado del oro”, precisó.
En ese sentido, confirmó que el procedimiento se encuentra en curso y que el Banco Central debe responder los requerimientos formulados por el organismo de control antes de que se emita una opinión.
“Hoy está en el Banco Central para que haga su descargo del ente auditado y dé las explicaciones sobre los requerimientos que ha tomado la Auditoría para emitir su opinión”, indicó.
De esta manera, Olmos diferenció dos cuestiones: por un lado, el resultado de las operaciones de cobertura registrado en los estados contables; por otro, las decisiones vinculadas con el traslado del oro, que requieren un análisis específico sobre los procedimientos y las responsabilidades de gestión.








