El empresario del sector panificación denunció en Mañana Sylvestre las actitudes especulativas por parte de las grandes molineras y sostuvo que “no puede ser que el pueblo pague la ferocidad de estos empresarios”.
La Secretaría de Comercio Interior multó a la empresa Molinos Cañuelas por $150 millones. La sanción económica se da en el marco de la pelea entre el Gobierno y harineros por el incremento en el precio de la harina. La multa también se extendió, con $93 millones, a la Cámara de Industriales Molineros y con $51 millones a la Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Molineras.
En Mañana Sylvestre consultamos a Gastón Mora, del Centro de Panaderos de Avellaneda para conocer la actualidad del sector, quien denunció actitudes políticas y especulativas por parte de los grandes proveedores de harina.
«Por el momento no llegó la harina con el precio especial del fideicomiso, y están agitando las aguas con que no se va a poder cumplir, que los molinos no van a entrar a ese acuerdo así que venimos con una situación bastante compleja. Están esperando que el gobierno tropiece para salir a hacer leña del árbol caído. Los muchachos están en una actitud precampaña electoral, se ve que no toleran la vuelta de un gobierno peronista”, refirió Mora en Radio 10.
“Estos muchachos porque huelen a bosta se creen los dueños de las vacas, pero están muy lejos de la Mesa de Enlace. Se piensan que son los dueños de una multinacional cuando tienen la panadería acá en Villa Caraza. Perder la conciencia de clase es perder todo. Por eso celebro lo que aconteció con los molinos para que vean que es algo que puede suceder si desabastecen al país y juegan con la mesa de los argentinos. No puede ser que el pueblo pague la ferocidad de estos empresarios”, sentenció.
Puntualmente sobre el precio final de venta del kilo de pan en el Centro de Panaderos de Avellaneda, Mora indicó: “Nosotros estamos vendiendo a $220 el kilo, queremos ganar por volumen y no por especulación aprovechando el revuelo. Ellos están esperando que los más pequeños se caigan con la crisis y para quedarse con una parte más grande del mercado. Los muchachos amenazan con que van a enviar inspecciones, y nosotros no tenemos problemas con mostrar todos los papeles».






