El ajuste impulsado por el Gobierno nacional volvió a impactar de lleno en el Hospital Garrahan. En diálogo con Mañana Sylvestre por Radio 10, la nutricionista y representante de las trabajadoras del hospital, Norma Lezama, denunció el cierre anticipado del histórico jardín maternal “Quiero Mimos”, una medida que dejó sin cobertura a 45 hijos e hijas de trabajadoras y profundizó el conflicto con las autoridades.
“El jardín maternal funciona hace 38 años y es una conquista histórica de las trabajadoras del Garrahan”, explicó la nutricionista del Hospital Garrahan, Norma Lezama sobre el cierre del jardín que beneficiaba a trabajadores del nosocomio. Según detalló, la situación se originó en la asfixia salarial que provocó la salida de más de 300 profesionales, entre ellos maestras del jardín. “Hay una decisión del interventor Mariano Pirozzo de no tomar maestras para el jardín”, remarcó.
La medida implicó que los niños de dos años, que debían permanecer en el jardín hasta fines de febrero, fueran excluidos de manera anticipada. “Les cortaron la permanencia a partir del 31 de diciembre, de forma unilateral”, denunció. Como única alternativa, a las madres se les ofreció una compensación de 150 mil pesos, monto que, según Lezama, “no alcanza para cubrir ningún tipo de cuidado”.
“Las mamás trabajan ocho horas en el hospital. Es imposible conseguir un jardín en pleno verano, y menos para nenes tan chiquitos que todavía usan pañales”, sostuvo. Y agregó: “Hoy están todas desparramadas, con los chicos en casas de abuelos, tíos o familiares. Les pusieron patas para arriba la organización familiar”.
Destrato desde la conducción del Garrahan
Lezama también apuntó contra la falta de diálogo de las autoridades del hospital. “El director Pirozzo no nos recibe. Nunca nos recibió. El Consejo de Administración hace dos años que tiene la puerta cerrada para los representantes de los trabajadores”, afirmó. En ese contexto, reveló que 44 trabajadores fueron sumariados por protestar: “Esto es el Garrahan hoy: un manejo autoritario, puertas cerradas y destrato permanente”.
Ante la falta de respuestas, las trabajadoras avanzaron por la vía judicial. “Hicimos un amparo por cada una de las mamás, son 45”, explicó, y señaló que están reclamando que se habilite la feria judicial para tratar el caso. “No tenemos tantos días de vacaciones. Nadie puede tomarse dos meses. Y acá hay una responsabilidad del cuidado que el Estado está desconociendo”, subrayó.
Para Lezama, el cierre del jardín no es un hecho aislado. “Avanzan sobre derechos que son conquistas. Ya cerraron el jardín de la TV Pública, el del Congreso. Hay una decisión política de considerar a los jardines maternales como un gasto”, denunció. En un hospital donde el 80% del personal son mujeres, la medida tiene un impacto directo en la igualdad laboral: “Si no tenés dónde dejar a los chicos, esto afecta la carrera profesional de las mujeres”.
Pese al desgaste, la nutricionista aseguró que el reclamo continuará. “No podemos renunciar a una conquista. Lo que buscan es la desesperanza, que bajemos los brazos. Pero vamos a seguir reclamando”, afirmó.




