El exministro de Agricultura criticó la decisión de la Corte Suprema vinculada a la Ley de Tierras y reclamó una reacción del Congreso y de la sociedad. También cuestionó que el fallo no habilitara al CECIM como parte en una causa vinculada con la soberanía sobre Malvinas.
En el aire de Mañana Sylvestre por Radio 10, el ex titular de la cartera de Agricultura y ex presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez cuestionó duramente el fallo de la Corte Suprema sobre la Ley de Tierras, y sostuvo que la decisión tiene consecuencias sobre la defensa del territorio nacional y la soberanía argentina.
Domínguez planteó que uno de los aspectos centrales de la resolución es que, según su interpretación, “declara que la Tierra no es un bien colectivo y solamente le reconoce ese derecho al gobierno nacional”. En ese sentido, cuestionó que esa facultad quede en manos de un Gobierno que, según afirmó, impulsa medidas que favorecen la entrega de tierras y recursos estratégicos.
“Precisamente el gobierno nacional que está entregando las tierras de la patria al extranjero”, sostuvo el dirigente, quien vinculó el debate con los cambios tecnológicos y el valor estratégico que, a su entender, adquirirán los recursos naturales en los próximos años.
Un fallo a contramano de la sociedad
Durante la entrevista, Domínguez también cuestionó el argumento procesal utilizado en la resolución judicial y remarcó que la discusión sobre la tierra ya había generado una reacción tanto parlamentaria como social.
“Por cuestiones procesales, meramente procesales, que surgen de la jurisprudencia, no se puede por un fallo borrar lo que el pueblo expresó en la calle y lo que el Congreso de la Nación paró”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que la discusión debe volver al ámbito legislativo y reclamó que los diputados revisen las normas que, según su interpretación, habilitan un proceso de privatización y extranjerización de tierras.
“Ahora es empezar de vuelta. Ahora hay que empezar de vuelta con la discusión parlamentaria. Ahora hay que empezar de vuelta con la movilización del pueblo argentino”, señaló.
Domínguez consideró que las legislaturas provinciales, el Congreso y los concejos deliberantes podrían expresar su rechazo a las consecuencias de la resolución y pidió avanzar contra lo que definió como “la extranjerización y la privatización de la tierra”.
“No se puede poner la tierra argentina en manos del mejor postor”, enfatizó.
Críticas al Gobierno y reclamo a la oposición
El ex titular de la Cámara de Diputados también apuntó contra los sectores políticos que respaldaron determinadas iniciativas del Gobierno y que actualmente se presentan como opositores.
En particular, reclamó que quienes acompañaron el decreto cuestionado asuman ahora una posición concreta en el Congreso: “Muchos se hacen los dialoguistas, los «Pichetos» de la vida, que acompañaron el decreto 70/23, hoy son opositores. Ahora que se sienten a derogar esto”.
Para Domínguez, el debate debe resolverse nuevamente en el Parlamento. Recordó que, según su interpretación, el Gobierno no pudo avanzar anteriormente con la derogación de la Ley de Tierras debido a la resistencia política y social.
“Hubo el Gobierno no pudo avanzar en derogar la ley de tierra concretamente porque se plantó la política, se plantó el Senado, se plantó la Cámara de Diputados, pero primero porque se movilizó la sociedad”, afirmó.
La patria en juego
Domínguez sostuvo que el fallo, desde su perspectiva, le otorga al Poder Ejecutivo herramientas que el Congreso había rechazado previamente.
“El efecto que tiene esta resolución de la Corte es entregarle al Gobierno lo que el Congreso le había rechazado”, afirmó.
Y utilizó una comparación para graficar su posición: “Si la Corte le entrega al Gobierno los instrumentos que el Gobierno reclama y lo reconoce como único legitimado activo, cuando esto es como entregarle a Drácula la sangre, te la va a tomar naturalmente”.
En el mismo sentido, acusó al Gobierno de avanzar sobre recursos estratégicos del país y advirtió sobre la participación de capitales extranjeros.
“La patria la va a entregar. Lo que viene haciendo desde el inicio de su gestión el Gobierno hasta acá es entregar los recursos estratégicos de la Nación”, sostuvo.
Según Domínguez, esas políticas “abre[n] las puertas para que Argentina sea al mejor postor de magnates sin bandera, de fondos buitre, de fondos buitres vinculados a las nuevas tecnologías”.
El reclamo por los excombatientes de Malvinas
Otro de los puntos que Domínguez destacó fue la situación del Centro de Ex Combatientes de Islas Malvinas (CECIM), al referirse a la decisión judicial de no habilitar su participación en el proceso.
“Fuimos convocados, yo soy parte de esa generación, a defender y empuñar las armas para defender la patria y se le desconoce, se le niega el derecho a defender la soberanía nacional”, afirmó.
El exministro calificó ese aspecto de la resolución como particularmente significativo y sostuvo que existe una contradicción entre el reconocimiento histórico de quienes fueron convocados a combatir en 1982 y la imposibilidad de que intervengan en una discusión relacionada con la soberanía.
“Es muy doloroso desconocer en democracia a los combatientes de Malvinas el derecho a reclamar por la soberanía por la misma razón que fueron convocados a defender, fuimos, va, convocados a defender la patria”, expresó.








